jueves, 1 de diciembre de 2016

La etapa del ¿Por qué?

Del creador de "No" como respuesta a todo llega una nueva y angustiosa película: "Mamá, ¿por qué?"

No sé si alguna vez alguien se ha parado a contar cuántas preguntas puede llegar a lanzar por minuto un retoño estándar, pero la cifra debe dar hasta miedo. Yo tengo miedo. 

Entrar en uno de esos bucles de "¿por qué?" es el Ikea de la maternidad
  1. Tú te crees que vas a salir rápido (spoiler: no va a ser así)
  2. Es muy posible que te pierdas
  3. Como estés mucho rato "dentro" te va a doler la cabeza
  4. Al final sales con algo distinto a lo que en realidad querías
¿Y qué tiene esto último que ver con esta fase de los peques? Pues mucho. Sí, porque de nuestras conversaciones con nuestros hijos porqueros no salimos exactamente como esperábamos... porque aunque todas, todos, vamos con muy buenas intenciones, esto es el ejemplo paradigmático del "donde dije digo, digo Diego" de la maternidad. Veamos: 
Antes de entrar en esta fase del infierno cerebral amor pequeño casi todos nos ponemos estupendos y pensamos que cuando le toque a nuestro retoño responderemos a todas sus preguntas, le haremos caso porque es una etapa importante de su desarrollo, y hay que incentivar su curiosidad y... BLA BLA BLA. Qué ideales somos. Pero mira, cuando tu hijo te ha fusilado a preguntas durante días, semanas, tu brain da para lo que da, es decir, para más bien poco. 
Es en este punto de cocido cerebral cuando te oyes pronunciar esa maravillosa frase, esas cuatro palabras que dijiste que no dirías, ese topicazo de la maternidad, esa gloria bendita dialéctica, ese gol de la historia de la humanidad transmitido de generación en generación, esa perla educativa, el wonderful PORQUE LO DIGO YO. Y lo más bonito es que te da alivio (Aunque dura cero coma y luego encima te fustigas. Bravo). 
Si pensabas que el mundo era algo "finito", limitado, es porque no te has parado a hablar con un pequeño que esté en esta etapa. Te animo a ello si es que no lo has disfrutado aún y tienes cinco o diez... horas libres.

Aquí algunos ejemplos vividos en nuestras cannnnes, para disfrute humano particular:
  • En la calle:
    • (Nos cruzamos con una chica de veintipocos que iba hablando por teléfono)
    • Mamá, ¿por qué ha dicho eso esa señora?
    • (la chica nos fulmina con la mirada)
  • En la cama, dos de la mañana: 
    • Mamaaaaa, tráeme aguaaaaa
    • Toma
    • Mamá, ¿por qué me traes agua?
    • (Inspirar, espirar. Repeat. Y luego aguántate la risa.)
  • En casa, antes de la cena:
    • Mamá, ¿por qué haces sopa?
    • Porque tenemos que comer y la sopa te gusta
    • ¿Por qué tenemos que comer?
    • Porque las personas necesitamos comer, es como la gasolina de los coches
    • ¿Y por qué?
    • Porque si no se quedan parados y no pueden funcionar
    • ¿Y por qué se quedan parados?
    • Porque no tienen gasolina
    • ¿Y por qué no tienen gasolina?
    • Era un ejemplo, te explicaba por qué tenemos que comer
    • Yo quiero sopa
    • Ya mismo está lista
    • ¿Por qué?
No puedo explicar con palabras mi cara. Esta última conversación siguió durante lo que a mi me parecieron horas. En bucle. Non stop. KO. Ni sopa ni sopo, yo ya no sabía ni lo que hacía. 

Hijo: 1 - Cerebro de mami: 0

Ay, esta etapa es la monder lironder. La cuestión es que de tanto escuchar "¿y por qué?" todo el rato al final tú misma te planteas un por qué, concretamente ¿por qué no estaré yo ahora mismo en un spa? Socorrito. 

Y a tí, ¿te ha caído ya alguna avalancha preguntera?
¿Tu hijo te ha cocido a preguntas?
¿Alguna te ha hecho pasar vergüenza? Cuéntamela jajajaja
¿Has perdido el conocimiento alguna vez?
¿Alguien ha conseguido llegar al final del hilo y dar respuesta a todas las preguntas de su hijo?
¿Eso es posible? 



Besitos de madre con el cerebro ahogao, aunque a veces es de la risa. 

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Ganadora de la plaza en el Taller


¡Buenos días!

Realizado el sorteo de una plaza en el Taller sobre el Deseo femenino, la ganadora es... (pongo captura de pantalla de la web Sortea2):


¡Virginia Sánchez! ¡Enhorabuena, guapa!

¡Muchas gracias a todas las que habéis participado! Volveré a sortear otra plaza en próximos talleres, a ver si en otra ocasión tenéis suerte y os la lleváis!!!!

Virginia, porfa, escríbeme cuanto antes a mamen@blisspsicologia.com para que cerremos la confirmación de la plaza. ¡Gracias!

¡¡¡Un besote!!!

martes, 15 de noviembre de 2016

¿Eres una buena madre? Breve test

¿Qué tal vas en esto de ser madre? Aquí te dejo un test (casero, handmade, diy) sobre el tema. Vamos a ello sin más dilación: 

Responde (con sinceridad) a las siguientes preguntas:
  1. En el coche, tu hijo te pregunta "¿Hemos llegado ya?"
    1. Como es la quinta vez que lo pregunta y sólo lleváis dos minutos en el coche decides intentar entretenerle cantando una canción
    2. Le preguntas algo que implique una respuesta larga y lo dejas entretenido con su charla, ganando así unos minutos
    3. Miras al infinito con los ojos en blanco
    4. Paras el coche, abres la puerta y te tiras al suelo para "hacer la croqueta"
    5. Cualquiera de las anteriores + la 4
  2. Habéis quedado y milagrosamente estáis listos a tiempo, pero justo antes de salir de casa tu hijo abre el grifo del bidet y se empapa toda la ropa, el baño y casi con seguridad hasta el techo del vecino de abajo. 
    1. Mandas un whatsapp a la persona con la que has quedado y tranquilamente cambias al peque. Llegaremos tarde, pero llegaremos. 
    2. Cambias al peque, te cambias tú (porque también te ha empapado a ti) y finalmente te quedas en casa porque a las horas que son ya no llegas a ninguna parte. 
    3. Te invade la locura, abres el grifo de la ducha y terminas de inundar el baño. Total, ya que hay que cambiar todo el alicatado...
    4. Te tiras al suelo y "haces la croqueta versión acuática"
    5. Cualquiera de las anteriores + la 4
  3. Estás preparando un nuevo plato tras buscar en internet recetas molonas. Es un plato currado, amoroso, primoroso y sobre todo vistoso a ojos de un retoño. Tu hijo entra en la cocina, pregunta qué hay de comer, y cuando le dices lo que hay automáticamente responde, sin pestañear, que eso no le gusta.
    1. Te pones la olla de sombrero y "haces la croqueta" en el suelo. 
    2. Haces una campaña de marketing sin parangón y acabas convenciendo a tu peque de que ese plato es "su nueva comida favorita"
    3. Tras una negociación que ríete tú de la ONU, tu hijo accede a probarlo (y le gusta... o no)
    4. Mentalmente te repites un mantra "No innovar en la cocina. No innovar en la cocina. No innovar en la cocina", y llamas a tus padres para ver si tienen algún tupper secreto disponible.
    5. Cualquiera de las anteriores + la 1
  4. Si miráramos tu historial de búsquedas en Google cuando acababas de tener a tu retoño encontraríamos...
    1. Caca bebé color amarillo es normal?
    2. Como dormir a un bebe?
    3. Es posible volverse loca por no dormir?
    4. (En Google Imágenes) Caca de bebé textura grano de arroz
    5. (En vídeos) Madres "haciendo la croqueta" en el suelo
  5. El baño es...
    1. El sitio donde una hace satisface sus necesidades higiénicas
    2. Creo recordar que era un sitio al que antes iba sola, y me duchaba y todo
    3. El lugar de reunión familiar/espacio favorito de mi retoño
    4. El sitio al que voy a hacer la croqueta cuando creo que voy a perder la cordura
    5. Mi escondite, mi tesoro, casa. God save the pestillo
RESULTADOS: Este test era una trampa y una bromi, claro (espero que te hayas dado cuenta) porque en realidad todas las respuestas llevan al mismo resultado, a algo que, y ahora hablo en serio, a veces se nos olvida:

Quieres a tu hijo más que a nada, y aunque a veces quieras tirarte al suelo y "hacer la croqueta" (o desaparecer de la faz de la tierra) siempre haces lo que crees que es mejor (o lo que puedes) en ese momento. Así que tranquila, lo que eres es una madre normal y estupenda, con ojeras y cansancio pero también con mucho amor. 
Recuérdalo la próxima vez que te de bajona o te entre la culpa maligna (ay, la culpa...). 

Remember: No eres perfecta, pero no porque no lo estés haciendo bien sino porque no hay nadie perfecto en el mundo, y mucho menos en lo que a maternidad se refiere. Somos humanas y vamos aprendiendo poco a poco, junto con nuestros hijos, lo que significa ser "mamás". Y oye, aunque a veces sea agotador, aunque nos entren las dudas, los miedos y quieras ponerte (o ponerle) el plato de sombrero... esto de ser mami es la pera, ¿verdad? ¡Ole tú!

Besitos de madre imperfectamente perfecta. 
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