viernes, 27 de febrero de 2015

Nos ponemos



Bueno, bueno, bueno... 

Queridos lectores, que me he liao, me he venido arriba, he tomado café, he descansado esta noche (el gordo ha dormido del tirón hasta las 8, cágate lorito), han pasado cosas, me habéis dicho cosas, y... y... Y mirad, que voy a empezar a escribir de vez en cuando posts sobre cositas de la vida humana en su versión carnal, de amor y pasión, de poder o no poder, de cómo, cuándo y dónde, de por qué (sí, hay que recordar el por qué a veces), de ganas y ganísimas, de llegar o no llegar (y de cómo llegar)... Pues eso, que al final me pongo a ello, y espero que vosotros también os pongáis. Muajaja. 

Lo primero es ordenar los factores para meterle mano (jajaja, preparaos para millones de chascarrillos del estilo, ¡no os queda ná!) con un sentido lógico. Por experiencia en consulta y talleres sé que una de las cosas que más se da cuando nos convertimos en papis es que el deseo de aquí las féminas baje una mijita. Ojo, que hay casos en los que no (no estoy diciendo que suceda siempre y a todas, pero permitidme que me dirija a aquellas a las que sí les pasa, ¿fale?). Lo que es innegable es que con el lío de niño p'arriba niño p'abajo, el trabajo, la casa, la familia, las hormonas, la falta de sueño y la mosca que se pega un pedo en Wisconsin, es muy habitual que el tema cama pase a segundo plano en nuestras cabecitas, o al menos que pensemos menos en ello (quizá lo recordemos con añoranza, jejeje). ¡Y no puede ser!

Así que vamos a empezar por ver qué es eso del deseo y cómo funciona (tranquis, que no voy a soltar chapa teórica, al menos no una muy grande): 

El deseo es como un Tamagotchi o un Pokémon (Pearl, claro, o Platino) ahí en su bolita: si no lo alimentas, lo saneas y juegas a menudo con él, al final acaba ahogado en caca y se muere. Pobretico. ¿No os da pena? #salvemosaldeseo


La idea de que el deseo es algo natural y, por tanto, espontáneo, eterno, algo que está SIEMPRE presente cuando damos con la persona adecuada (amoooooor) ES UN MITO. Y los mitos, amigos, son mis archienemigos. ¡Muerte al mito! Si partimos de esta base las vamos a pasar putillas, porque el deseo va y viene (sobre todo si no lo mimamos) y esa idea de que "debemos desear a nuestra pareja SIEMPRE, sin hacer nada al respecto, porque el deseo DEBE estar" nos hará pupita, nos hará pensar que algo va mal. ¿Os ha pasado? Echadle la culpa al mito, que nos lo han vendido y nos lo hemos comido con papas.
 
Y hablando de comer... ¿Cómo se disfruta más de la comida? Cuando tienes hambre, ¿no? Pues esto del deseo es igualico. Como poder se pueden hacer cosas sin ganas, sin deseíto, pero no hay color.

Dicho esto, vamos a lo práctico. Pero antes, otra metáfora (lo estoy petando). 

El sexo, amigos, es como el dormir: cuanto más tienes (in person o en mente) más quieres (salvo si eres padre/madre, que entonces ni duermes ni follisqueas todo lo que te gustaría, pero no pasa ná, que esto último lo vamos a ir mejorando). 
Lo primero, primerísimo, que hay que tener fino es el deseo, las ganas, estar "jiji jiji mode on"... Y para eso hay que empezar por pensar en sexo. ¿Por qué? Porque al pensar en ello le estamos diciendo a nuestro cerebro (ese cabroncete) que el tema nos va, y él empezará a correr la voz por el resto del cuerpo: "Se hace saber, por orden del señor Cerebro que nos gusta el sexo. Alerta a todas las unidades, Protocolo Cachondil Fase 1 activado." (éste es el capítulo de "Érase una vez la vida" que nunca se emitió, XD)

¿Lo tenemos claro? ¿Se entiende el por qué? Parece lógico, ¿no? 

Bien. Y diréis: pero eso de pensar en sexo, Psicomami, ¿qué es, que tengo que andar todo el día con escenas guarrers en la cabeza? ¡No! Error (no pasa nada, no os resta puntos en el carné de "indomables"). Se trata de estar DESPIERTOS a lo erótico, a los estímulos, a las sensaciones de nuestro cuerpo, a imágenes, fantasías... Es ver una camisa chula y en lugar de pensar "¿Me hará gorda?" pensar "Uy, qué fácil se desabrocha, muajaja" (los "muajaja" son imprescindibles, jejeje).

Así que, por ir cerrando, os propongo algo para el finde: vamos a "estar alerta", a encontrar (pensar) al menos 5 cosas al día que sean sexuales (o eróticas, o un poco subidas, o... ligeramente ruborizantes, como el ejemplo de la camisa). ¡Vamos, son 5 cosas en toooodo un día! ¿Me váis a decir que no las váis a encontrar? Sé que todos estamos cansados, que hay muchas cosas que hacer en el día, preocupaciones, tareas, pero... ¿de verdad que no váis a poder pensar (que eso no lleva tiempo, y encima podemos estar haciendo otra cosa mientras, ahí optimizando) en 5 cositas de nada? Hombreeeeeee, ya os digo yo que sí.

Hacedlo, y luego me contáis... ¿ok?¿Ha costado? ¿Habéis notado algo? ¿Dónde? (jajaja, esta última no hace falta que me la digáis, jajaja).

Bueno, amiguitos, porfa dadme feedback (que es el primer post de este tipo y ando nerviosita): ¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado? ¿Me expreso fatal y no se entiende nada? ¿No sabéis dónde habéis puesto el Tamagotchi? ¿Qué es un Tamagotchi? ¿Por qué no pongo ejemplos más normales? Esas cosas quiero saber. 

EXTRA: Si tenéis alguna curiosidad concreta, algo de lo que queráis que hable, he pensado que molaría que me mandaráis un mail (o dejar un comentario anónimo, que también vale) y así voy escribiendo de cosas que vosotras mismas propongáis (y por tanto que os interesen a tope).
lapsicomami@gmail.com

¿Qué os parece la idea de esta nueva sección del blog? (Yo confieso: Me da un cague gracioso pensar que nadie va a comentar, ni escribir, ni nada, como me pasó antes de publicar el post de 50 sombras de Grey, jajaja. ¡Ayyyyy, las inseguridades de una psicóloga bloggera!)

Besos de madre jarl

martes, 24 de febrero de 2015

...como puedas!



Los bebés son seres pequeños a los que los padres (cada uno al suyo, que ya es bastante) amamos mucho. Sí, eso pasa. Los ves tan pequeños, tan monos, que se parecen a ti (o a tu pareja) y te mola ver tus rasgos a escala, y les quieres. Pero suele suceder que estos seres pequeños y monos son también vampiros energéticos, detectores y aniquiladores de libertades. ¿Por qué digo esto? Porque no deja de ser curioso que para fabricar un bebé una pareja haga guarreridas non stop, y que una vez que el retoño is out aquello que facilitó que fuera creado SEA CASI IMPOSIBLE de realizar (al menos con la frecuencia de antes).

No importa que duerman en otro cuarto. No importa que la noche anterior no se despertaran ni una vez. No importa nada de nada. Ellos lo saben. Y no quieren que lo hagas. 

Esto es algo que me encuentro en consulta muuuuy a menudo. ¡Y no pué sé! ¡No al abandono parejil! (ni individual, pero esa es otra)

Hoy no quiero entrar en materias oscuras (casi negras), sólo quiero constatar lo que parece ser un hecho: "los bebés tienen un radar antiguarreridas" (o, dicho de otro modo: "a ver si tenéis huevos de intimar ahora que estoy yo aquí, papás queridos").  Fenomenal.

Aunque he dicho que no quería entrar en materia, no puedo evitar decir: Oh, queridas parejas con hijos, por favor: ¡no dejéis de hacer la caidita de Roma! Sé que el cansancio es grande, que la cabeza está en otras cosas, que muchas veces las hormonas malignas están en contra... Pero, ¿y lo bien que sienta? ¿Y lo bueno que es? ¿Y...? ¡Y todo! Hay que buscar el momento, provocarlo... El deseo no es algo que simplemente está, sino que tenemos que alimentarlo con cositas ricas, mimarlo... Bueno, que al final me lío y os suelto la chapa "pofesioná". Lo mismo me pongo (jejeje, me pongo, me pongo, esto del humor de sexólogos es un no parar) y escribo algo "serio" al respecto... ¿Qué os parece?  ¿Nos ponemos? XD

¡Hay que hacer cosas parejiles!

Y para terminar, dos temitas molones "para dos", por aquello de motivar. Muajaja. Primero uno tranquilico:



Y de segundo vamos por uno más cañero, a ver qué pasa:



Besos de madre motivadora

miércoles, 18 de febrero de 2015

Misterios de la vida (1)


El presente post incluye banda sonora, para una experiencia total. 
Dale al play, querido lector, y sumérgete en el misterio.




Bienvenidos a la cuna nave del misterio. Hoy vamos a adentrarnos en un hecho increíble, enigmático, casi mágico, que sobrecoge a muchos. Un suceso para el que los científicos aún no han encontrado explicación. Un fenómeno que no por cotidiano deja de ser asombroso. Un acontecimiento que hace que nos planteemos cuánto de natural tiene la paternidad, y cuánto de paranormal... Hoy, amigos, nos damos las manitas para caminar juntos (que da sustito) hacia la cara oculta de la verdad de ser padres. Hoy nos enfrentamos a los hechos. Hoy queremos saber la verdad.

Es de noche. Unos padres cualquiera se abandonan en los brazos de Morfeo, exhaustos tras un día duro: trabajos, casa, retoño... Todo parece estar en calma, así que dejan de ofrecer resistencia y caen, caen en un profundo sueño. Y es aquí donde el misterio hace acto de presencia, donde lo oculto envuelve la vida de personas cotidianas, donde la realidad se hace irreal, donde lo insondable abre brechas en las familias. 


 ¿Habéis experimentado este poltergeist en casa? ¿En qué lado tenéis/teníais la cuna? ¿Se han reído los maromos con esto, o me odian ya del todo? ¿A cómo está el Yen? ¿Es mejor hacer gimansia por las mañanas o por las tardes?

Besos de madre


jueves, 12 de febrero de 2015

Off topic total: 50 sombras de Grey

Este viernes se estrena 50 sombras de Grey,  la película, the movie, el filme, y... aunque suponga un giro un tanto radical a la temática del blog, me puede el ansia viva como sexóloga y tengo que hablar del tema. Sí, has leído bien: soy sexóloga. También soy terapeuta de pareja. No lo había dicho hasta ahora porque tampoco tenía mucho sentido, pero una es lo que es, y cuando pasas tantas horas al día trabajando en algo (en algo que, además, te apasiona) es complicado dejarlo a parte. Usar verbos como "apasionar", o decir que "le dedico muchas horas al día a este tema" será fuente de choteo, lo sé. Pero soy impermeable, muajaja, me la pela (jajaja de nuevo), no me importa porque yo lo disfruto mucho (jajajaja2), y así podemos estar todo el día... XDDD

Bueno, volvamos a las sombras de mi primo Grey. Tuve que leerme la "novela" porque varias de mis pacientes, mujeres que acudían a consulta por falta de deseo y/o por problemas de pareja, la habían leído y estaban... digamos... "confusas", y porque "amigas de amigas" que, antes de Grey, definían su sexualidad como "venga, Pepito, lo hacemos pero termina pronto", tras leer la novela pretendían que ese mismo Pepito ahora las atara y "les diera lo suyo". 



Un salto tan espectacular, un giro tan enorme, un "querer pasar del borrico al cohete" (permitidme esta exquisita metáfora), me resultaba llamativo, así que decidí leerme la novela (bueno, las tres, aunque al final sólo pude con una y media) para ver a cuento de qué tanto revuelo, y poder trabajar con ello en consulta. Aquí mi reflexión al respecto:

Le encuentro una virtud importante al libro: ha conseguido que mujeres que jamás se hubieran acercado, en condiciones normales, a un relato de contenido "sexual" (o algo) lo hayan hecho, y que, con ello, "hayan despertado/activado/mejorado su deseo", aunque sea mínimamente. La popularidad de esta novela ha hecho que muchas mujeres sientan que es lícito hablar de sexo, de sus sensaciones, de sus necesidades. El problema radica en que la novela es, a ver como lo digo... mala, malísima, mala. Mala en forma y en fondo, porque lo que cuenta no es real, y encima, y esto ya es personal, está escrita fatal. En cuanto al contenido, que es lo importante, quisiera puntualizar:

  1. Un hombre en la situación del Sr. Grey no sería amo, sería sumiso casi con toda seguridad (hay excepciones, sí, pero lo habitual es justo lo contrario a lo que nos cuenta el libro): mucho poder, mucha responsabilidad en la vida real suele ir asociado, en el caso de prácticas sexuales de este tipo, a querer ser sumiso. Porque, y esto es lo que mucha gente no sabe, en el juego de la dominación el que de verdad manda es el sumiso. Un amo no es nadie si no tiene a quien mandar. Un amo no se excita si no hay un sumiso excitado. Pero claro, esta realidad vendería muchos menos libros.
  2. Han tenido que disfrazar de historia de amor toda la parafernalia puramente sexual (aunque puede que justo por eso haya tenido tanto éxito). Cuando leí la novela no pude contener la risa llegados a... Un momento, ADVIERTO QUE ME VOY A MARCAR UN SPOILER ESTUPENDO (si no has leído la novela, y a pesar de todo quieres hacerlo, no sigas leyendo este párrafo). Como decía, no pude contener la risa porque todo queda justificado por esa historia de amor, hasta llegar a que un tipo con alergia al compromiso entre en temas de matrimonio. Lo siento, pero es que me recordó al chiste ése de "¿Por qué las mujeres ven las pelis porno de principio a fin? Para ver si al final se casan". Es que no se me ocurre mejor manera de definir esta historia.
  3. El modelo sexual que nos vende coloca a la mujer, en contra de lo que puede parecer a simple vista, en una posición (literalmente, jajaja) pasiva: no tengo que hacer nada por mi sexualidad, porque es el hombre el que me hace, el que me provoca, el que me guía, y eso es muy negativo. Es precisamente ese modelo el que lleva a muchas mujeres a consulta, en el mejor de los casos, o a vivir una sexualidad no satisfactoria, en el peor de los casos.
    • Y si unimos este punto con el 2, ya es el acabose: lo que esta historia nos vende es que el disfrute pleno de nuestra sexualidad, el "dejarnos llevar", el hacer cosas, sólo es "correcto" si hay amor, si hay promesa de matrimonio. Ay, señor.
¿De verdad estamos en esas a estas alturas de la vida? Pensaba que habíamos avanzado, pero no. Y ojo, que no voy a defender aquí el "sexo por el sexo" como algo estupendo y adecuado para todos, porque no es eso: 
  • Cada uno es libre de hacer lo que quiera hacer, siempre y cuando su pareja de cama esté de acuerdo.
  • Cada uno tiene derecho a tener la sexualidad con la que se sienta más cómodo, siempre y cuando eso no implique supresión de las propias necesidades, negación de las mismas o, en el polo contrario, realización de actividades sólo "porque es lo que se supone que tengo que hacer".
En sexología (en contra de lo que piensa mucha gente) no somos talibanes del "cuanto más sexo, mejor", porque esa es una fórmula que no a todo el mundo le funciona. Pero lo que sí sabemos es que moldear nuestras necesidades según patrones obsoletos que oprimen la libertad (esa libertad para elegir cuánto sexo quiero, con quién y por dónde), no funciona. Y luego pasa lo que pasa.

En resumen en cuanto a 50 Sombras de Grey:
  • Bien por el daño colateral de la novela: esa visibilidad que le ha dado al deseo femenino, por hacer, gracias a su popularidad y normalización, que muchas mujeres hablen de sexo, y lo hagan, además, con orgullo. 
  • Mal porque el modelo de sexualidad que nos vende es regulero (el deseo y el placer de la mujer depende del hombre)
  • Mal porque es irreal de base
  • Mal porque nos vende la idea (tan dañina en la práctica) de que las mujeres "podemos cambiar a nuestras parejas", sólo por amor (o vamos, en general, que el amor lo puede todo, incluso un giro de 180 grados en la filosofía de vida). El amor es un motor brutal, sí, pero si sólo con esa motivación las personas cambiáramos, yo no tendría tanto trabajo. 
  • Mal porque vale, ahora esas mujeres saben que tienen ganas, pero en ningún momento se plantea en la novela que las dueñas de esas ganas, que las que poseen las riendas de su deseo son ellas.
  • Mal porque EL DESEO NO ES como se describe ahí, no es algo mágico, casi místico, que aparece SIEMPRE, EN TODO MOMENTO, SI DAS CON LA PERSONA ADECUADA. Esto no es así: el deseo hay que trabajarlo, ejercitarlo, como todo. Igual que trabajamos en que nuestra relación de pareja vaya bien, igual que mimamos a nuestros hijos, debemos mimarnos a nosotras, y claro está, a nuestra sexualidad. Dejar algo tan precioso en manos de otro es absurdo. ¿Dejarías el destino de tu carrera profesional totalmente a merced de la voluntad de otro? Entonces, ¿por qué hacerlo con tu sexualidad?
Por ir cerrando... Como decía Woody Allen: "El sexo sin amor es una experiencia vacía, pero como experiencia vacía es de las mejores". Todo el arte, Woody, pero como os comentaba antes, esto no tiene por qué ser dogma para todos, como tampoco lo tiene que ser el estar casado y requetecasado para dejar que tu pareja investigue tus bajos fondos, y tú simplemente te dejes hacer. Ahí lo dejo.

Besos de madre.

miércoles, 11 de febrero de 2015

El disfraz de carnaval

Cuando nos dijeron en la guarde que esta semana era carnaval (no me miréis así, no sé en qué día vivo) y que el viernes lo celebraríamos con una chupi-fiesta de disfraces, me alegré. Sí, lo hice. Llamadme loca, inconsciente, o simplemente novata. Hacedlo. Hacedlo, por favor, me lo merezco. Me he comido todas y cada una de las palabras de alegría y regocijo que emití al respecto. 

Todo empezó hace una semana, con una circular. Supongo que todos los que tenéis nenes en guardes o coles habréis tenido en vuestras manos alguna (maravilla de la literatura burocrática infantil contemporánea). Para aquél que no sepa de lo que estoy hablando, una circular, en este contexto, básicamente es una nota mal impresa (tóner a menos del 2%, siempre, texto torcido, y en caso de incluir alguna imagen, ésta siempre está pixelada), en la que te explican claramente un plan o una actividad concreta.

Por situarnos, por aportar un marco a lo acontecido ayer en nuestras vidas, voy a resaltar dos puntos: 
  1. Mi hijo está en un centro de Educación Infantil. Esto significa (no dejo nada a la imaginación) que las personas humanas que allí trabajan están acostumbradas a tratar con seres pequeños de lenguaje pequeño, y que son criaturas con una formación pedagógica, con una vocación por la educación, por la transmisión de contenidos...
  2. No es por ponerme estupenda, pero tengo una carrera (con más créditos de los que hacían falta porque soy lo peor), un máster, y medio doctorado. Quiero decir con esto que he leído en mi vida, desde folletos del Carrefour (entonces Pryca) a libros académicos y apuntes tós los que quieras, y novelas. Puede decirse que tengo buen nivel de lectura dadas las prácticas vitales. Por su parte, Mimaromo también tiene una licenciatura en la que tuvo que leer cosas y es ávido lector de ficción (ciencia-ficción). Puede decirse que también tiene un buen nivel de lectura.
Es precisamente por la unión de estos dos puntos por lo que no acertamos a comprender por qué ayer todos los niños de la clase de Migordi iban con corbata o pajarita menos el nuestro. 

A esta situación ya de por si maravillosa, he de añadir, querido lector, un breve hecho más, que dota de mayor dramatismo al relato: ayer, no otro día, ayer, me pareció divertido ponerle al peque la camiseta, que tan frikimente le compramos, de Supermán, junto con unos pantalones rojos, por aquello de que pareciera un poco un disfraz (cosa ideal a mi parecer dadas las fechas). 

El resultado final de estos puntos que comento se puede resumir en que ayer, en la clase de Tucanes, había 13 Clarks Kent y un Supermán (más perdido este último que un Amish en Marina D'or).

La seño, con una paciencia que sólo una docente de monstruos pequeños de 1-2 años puede tener, ya nos explicó el plan semanal. Se ve que lo de leer tanto no nos ha servido para nada, y que somos más de la tradición oral, porque ya nos hemos enterado. Creo. 

Ahora sé (creo) que hoy tienen que llevar calcetines de colores, mañana ir en pijama (como no sea así Migordi se va a marcar un Arturo Fernández by the face), y el viernes toca disfrazarse. En concreto, en esta clase, toca hacerlo de un personaje de Alicia en el país de las maravillas. Que digo yo que ya puestos, si lo que querían era ponerlo jodido del todo, podían haber elegido... no sé, un personaje de una película checa en stop motion, muda, y en blanco y negro. (Vale, soy una exagerada, pero... ¿qué había de malo en poner tema libre? ¿O una cosita sencillita en plan Blancanieves?)

Después de mirar en interneeeeee creo (de nuevo, i'm a believer) que ya sé cómo lo voy a disfrazar. Pero claro, del dicho al hecho...
Ficción realizada a fin de ilustrar brevemente una predicción sobre qué pasará el viernes

Para conocer el final de esta bonita historia no se pierdan el próximo capítulo. 

¿Y tú, de qué "tienes" que disfrazar al tuyo? Lo has comprado en los chinos, ¿verdad? Confiésalo aquí, que nadie te va a decir nada. 

Besos de madre.

jueves, 5 de febrero de 2015

Vendetta con amor (tú haz trastadas, que...)

La paternidad tiene cosas maravillosas, y cosas menos maravillosas pero molonas también. La pura verdad es que en realidad hasta con las trastadas más enormes de los peques en el fondo te partes. Pero eso no quita que dejen huella. Nosotros, para no olvidar nada, hemos querido escribirle una carta a nuestro hijo. Con todo nuestro cariño, con todas nuestras ojeras.


"Querido Migordi, 

Te escribimos estas letras porque tenemos un mensaje para tu yo del futuro. Sí, para ese adolescente hormonado que serás dentro de quince años. Escucha lo que tus padres te tienen que decir.

De todos es sabido que te queremos más que a nuestra vida, más que al queso, más que Paquirrín a la manteca colorá, pero ese amor que parece incondicional tiene vacíos legales. Y es ahí, en esos rincones oscuros del amor paternal, desde donde emerge el siguiente mensaje. Recuerda, te queremos, pero TE VAS A CAGAR. ¡VENDETTA!
  • Supongo que, como buen hijo nuestro, te gustará jugar a la consola. Bien, un ratito por las tardes después de hacer los deberes del insti no es malo. Esa consola, a la que seguro amas, la que te habrá costado la paga de un año, esa... se va a quedar sin el mando, porque te lo vamos a tirar al WC en tu cara mientras te sonreímos con amor. Y espérate, que papá ha ido a por tu móvil para no sé qué por la ventana...
  • ¿Cómo? ¿Qué quieres salir y no encuentras las llaves? Ay, pues no sé. Sí, antes estaba con ellas en las manos, supongo que las habré escondido metido en algún cajón de la casa. ¿Cuál? Ay, no sé, como he escondido guardado otras cosas también...  
  • Así que vamos ya dos horas tarde a la cita con tus amigos... Lo sentimos. ¿Quién se podía imaginar que justo en el momento en el que nos íbamos a montar en coche, a nos iba a dar sueño, hambre, ganas de ir al baño...?
  • ¿Tu paga? Verás... es que vimos... bueno, que nos encaprichamos con unas cosas que había en un escaparate y...
  • Te preguntarás por qué no hay pomo en la puerta del baño. Y nosotros te contestamos, porque la explicación es muy sencilla. Tú mismo instauraste una moda muy bonita hace algunos años: cagar con público. Ahora podrás disfrutar de ello tú también. De nada. Amar es compartir, por lo visto.
  • A partir de ahora la limpieza (aspirador y todo) se hará los sábados, entre las 7 y las 9. Sabemos que te gusta madrugar, sobre todo en fin de semana, así que sabemos que no te va a importar.
Pero como todo esto queda lejos (quince años son muchos años), y eso de que la venganza se sirve en plato frío es una caca de loosers te vamos a decir una cosa con la que vamos a ir disfrutando desde ya, papá, tú y yo. Sobre todo papá y yo. Colateralmente nuestros familiares y amigos. Puede que también los vecinos. En carnaval te vamos a disfrazar de todos los animalitos conocidos, muñecos de pelis que nos molen, y puede que alguna vez te pongamos una peluca y unas gafas de sol, sólo porque sí. Y para que este bonito recuerdo no se pierda en el olvido, lo vamos a documentar todo con un sinfín de fotografías estupendas, y algún que otro vídeo. Imágenes que sin duda enseñaremos algún día a tu pareja, justo el día en que... Ese día. Porque lo sabremos. Nosotros lo sabemos todo.
Atentamente, tus padres que te quieren.
PD: Había una veeeeez, un barquiiiiito chiquitiiiito... Te encanta, ¿verdad? Por eso te la hemos puesto de tono en el móvil. Y para que la disfrutes te vamos a llamar varias veces al día (el resto de tu vida)."
FIN

Nota final: estamos convencidos de que los disfraces infantiles existen como compensación del Karma a los padres. Es nuestro derecho reírnos de con nuestros hijos.

PD: Mr. P (de Padres Frikerizos) escribió, hace algún tiempo, la mejor carta de la historia a su "futuro yerno". Podéis disfrutarla aquí ¡Arte total!

martes, 3 de febrero de 2015

Me vengo arriba, o "Es que me pierden los in crescendos"

Siempre he sido algo flipona, desde niña (estoy segura de que esto no os sorprende). En los viajes largos (pero largos, ¿os acordáis de esas carreteras nacionales, los atascazos...?), mis padres, en un intento desesperado de mantener el orden (y la cordura, imagino) nos dejaban elegir la música del coche (¡qué momentazo, amigos!). ¿Enrique y Ana? No. ¿Parchís? No. ¿Baby Boom 88? No. Yo lo que pedía, y pedía y pedía, era el Carmina Burana. ¡Ponme épica, dame emoción! Con 5 años. Brutal. Y así con todo. 

No lo puedo evitar, me pones un tema que tenga subidón emocional y lo doy todo, y encima me entran ganas de conquistar el mundo, aunque sea en chándal. Pero no me pasa sólo con la música, no: películas, anuncios, lo que sea. (Sí, soy de esas monguis que lloraron con el anuncio de la lotería de navidad de este año. Mátenme.)
Así que como hoy es un día un tanto anodino he pensado aportarle épica. Os dejo un listado "de subidones varios": vamos a venirnos arriba, hombre ya.

  1. Ya lo puse en un comentario en el blog de la enorme Batmami, pero es que es así: el momento "Armas de mujer". A ver, ¿quién no la ha visto y se ha puesto de inmediato a recortar revistas sacando ideas para liar la de "dios es business"? Y esa copla... Leeeeet, the river ruuuuuuun. Bueno, bueno, tocino de cielo en tu boca. Me hago una PYME mañana y te vendo la empresa pasado, por el doble de lo invertido. Y me cardo el pelo. Porque estoy forrá y me la pela tó.
    • Cénit total: Cuando Melanie (¿tía, qué ha pasado con Antonio?) le dice a Sigourney: "Saca tu puntiagudo culo de mi vista". Porque, aunque sepamos que en la vida real Sigourney se comería con papas a Melanie, aquí te entregas a la trama, y te alegras por la victoria de la joven inexperta (becarios power). Ganarle a la teniente Ripley es mucho.
  2. 100% subidón emocional, pero así como contenido, como que no se te puede notar, lo produce, sin duda, el Por qué te vas de Jeanette. Una canción "de echar de menos a alguien", intensamente. Vamos, es que lo oyes y añoras hasta al bedel del cole, y mira que era raro.
    • Tope de sentimiento: cuando dice "junto a la estación lloraré igual que un niño". Y lloras, ya ves si lloras. Y te vas a Atocha a despedir a desconocidos para vivir la letra.
  3. Muerte por amor: "Es que esto es el amor", así, explicao, pa ti, para que lo sepas, esa sensación la trasmite de morirse, "Olvídate de mí" (el filme, la pinícula). No digo más, porque esto sí que va en serio.  
    • Momento "pelos de punta", cuando suena el tema principal "Everybody's gotta learn sometimes", la versión de Beck. Que sí, que tú dirás que con lo soso que es Beck cómo va a dar subidón. Pues lo da. Los rancios también tienen sentimientos, y te los pegan.
  4. Como subidón culinario without parangón, claramente, el momento "tu abuela está haciendo magdalenas y te deja meter el dedo en la masa cruda". Tú, un bol, un dedo índice tieso acercándose lentamente a esa masa, ummmmmmm. El dolor de barriga de después merece la pena. Cada retortijón tripil lo vale. No pasa lo mismo con un plato de espinacas, seamos sinceros con nosotros mismos, de una vez por todas.
  5. KO por belleza artística: el Palacio Apostólico del Vaticano, y en concreto la Capilla Sixtina. El año antes de tener a Migordi decidimos hacer un viajito en coche por Italia, país del que somos fans. En general flipé con todo (de nuevo, porque de Italia no me canso), desde Pompeya a Siena, pero es que ya en el Vaticano... pasó algo, algo brutal: según íbamos avanzando, escultura tras escultura, habitación tras habitación, con esos frescos, los tapices... yo como que iba notando que se me aceleraba el corazón, que estaba nerviosa. Entonces, cuando entramos en la Capilla Sixtina, me vino el subidón y empecé a llorar como si no hubiera un mañana. Pero llorar. La gente me miraba convencida de que o bien Mimaromo me maltrataba, o bien que era la más fervorosa creyente que había en el lugar, teniendo un éxtasis místico a lo Santa Teresa. Pues ninguna de las dos: estaba viviendo en carnes propias un síndrome de Stendhal (a este señor también le pasó en Italia, y no me extraña). He de decir que fue una de las experiencias más intensas de mi vida, y que, lejos de pasarlo mal, lo viví como algo a disfrutar, saboreé la emoción (y los mocos, porque anda que no lloré). Al contárselo a mi padre, muerta de risa, me confesó que a él le había pasado lo mismo en una expo, lo que no recuerdo ahora es de quién. Por lo visto vengo de una familia sensibilísima. :)
  6. Paradise Circus, de Massive Attack. Porque te la pela de qué hable la letra. Tú lo oyes y se te caen dos lágrimas primero, y luego te notas un vernirse arriba corporal y mental, un karma fino,  como de que todo está arreglao en el mundo. No lo está, advierto, pero eso que te llevas. 
  7. De nuevo subidón artístico: "Young Girl Defending Herself Against Eros", de W. Bourguereau. A simple vista parece exactamente eso, que ella se está defendiendo, que lo aparta. Pero cuando te fijas bien compruebas que la chica en realidad está sonriendo... ¡Ay, picarona! Esto ejemplifica a la perfección, en muchos casos, la realidad, ¿no creéis? ¿Y acaso hay mayor subidón que la pasión y el amooooor contra el que no se puede luchar? 

    Girl defending herself against Eros

  8. Y cómo no, el que, para mí, ha sido el más épico de todos los tiempos... Sí, lo habéis adivinado: dar a luz a Migordi. Eso sí que es un crescendo, eso sí que es emoción. Aquí me váis a perdonar pero me voy a poner moñas perdida, porque es que es lo más de lo más. Estás agotada, sudada, enorme, asustada, dolorida, pero cuando te dicen ese "Venga, que ya está aquí", ay, aprietas que si te despistas mandas al niño directamente a casa a propulsión. "Cógelo tú", me dijeron, y agarré por primera vez en mi vida esos brazos que no eran míos, pero sí lo eran, y noté el calor de su cuerpo, y se meó encima de su puñetera madre, haciéndome la primera lluvia dorada de mi vida... pero ¿y qué? Había leído mucho sobre esa sensación como de que el tiempo se para cuando sucede un evento extraordinario (malo o bueno), y sabía qué química del cerebro estaba detrás en el momento del parto. Pero eso es como leer la receta de un plato cojonudo y ver la foto, ¡nada que ver con probarlo! Eso es épica, amigos, de la mejor.
Y lo dejo porque si no este blog que parecía ameno y divertido va a irse al garete. Al garete por amor. Calladme la boca, contadme, ¿con qué os da el subidón a vosotros? ¿Algún secreto vergonzoso? ¿Os pone flipones Ángela Lansbury en "Se ha escrito un crimen"? A mi sí. Ya os he dicho que siempre he sido una flipona... ;)

Besitos.

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