jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz 2016, amores

Quería hacer un post repaso de esos molones de fin de año... pero mi ordenador murió un poco y no ha podido ser. Pero no pasa nada, en breve será el aniversario del blog (madre mía, un añito ya), y aprovecharé entonces para daros la chapa con ñoñerías de madre bloguera, jijiji. No os libráis, ya os lo digo.

En cualquier caso, no quería dejar pasar el momento fin de año... ¡Feliz 2016, preciosuras! Un beso grande, grande, de esos de madre. 


jueves, 24 de diciembre de 2015

Felices Fiestas

¡¡¡¡Felices fiestas, primores!!!!
2016 va a ser cansado, eso ya lo sabemos, pero también va a ser genial, porque ser madre, aunque te deja KO, es la pera limonera!!! Eso sí, vamos a procurar sacar un ratito para nosotras... por aquello de sobrevivir, jijiji. 
Activando buenos propósitos de año nuevo en 3, 2, 1... 
Un besazo enorme para todas (y para esos papis guapos). Disfruten mucho y sean malos, al menos un día muajaja

Mamen


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Navidades de padres

A lo largo de mi vida he pasado por varias etapas con respecto a esta época del año: de encantarme siendo niña, adolescente o estudiante, obviamente, por aquello de los días de maravillosas vacaciones, a pasar por años en los que me ponía de los nervios (trabajaba en una tienda de ropa dentro de un centro comercial, y en serio, escuchar villancicos tooodo el día debería considerarse tortura). También he tenido épocas en las que me entraba una pena que no se podía aguantar, una especie de morriña raruna (supongo que estar lejos de la familia pasa factura), y años en los que me daba realmente muy igual.
Pero entonces nació Migordi, y con él, y la maternidad, llegó un resurgir del espíritu navideño la mar de gracioso. Estas Navidades, que ya tiene dos añitos, y se pispa de las cosas que pasan a su alrededor, vamos a currárnoslo para que disfrute a tope (estemos más o menos de acuerdo con lo que estas fechas significan, o en lo que se han convertido). 

Porque la Navidad mola cuando tienes retoños, porque ver sus caras de alucine, su ilusión llena de inocencia no tiene precio... Porque las madres, en realidad, no somos tan diferentes de Papá Noel, jijiji:


Sí, no tiene precio, pero tampoco vamos a negar que es agotador: que si disfraz, que si decoración, que si regalos, que si visitas, organizar cenas, comidas o meriendas... ¿Y esos villancicos taladrántode el cerebro (muerte neuronal asegurada) ahí, día y noche? ¡Socorro! No me extraña que los peces en el río beban y beban, y vuelvan a beber... 300 años escuchando la misma cancioncita te lleva al consumo incontrolado de ginebra, seguro.

Pero bueno, lo dicho, que es bonito, y es por ellos, los peques, así que nosotros, por primera vez desde que vivimos juntos (Mimaromo y yo), hemos montado árbol de Navidad, decorado la casa, y hasta escuchado canciones navideñas (en inglés, para que nos pete menos el cerebro). Ya veremos si sobrevivimos a esta sobredosis navideña.

¿Y tú? ¿Cómo son las navidades en tu casa desde que tienes niños? ¿Antes también te lo currabas o pasabas de todo? ¿Sigues pasando de todo? Jijiji


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Me váis a perdonar que cambie un poco de tono... Me voy a poner seria un momento:

No quisiera terminar este post sin comentar una cosita. Todos sabemos las dificultades por las que están pasando muchas familias con esta puñetera crisis, y con ellas sus pequeños. Si hay algún inocente que esté pagando el pato son ellos, los niños. Ya decía antes que uno puede estar más o de acuerdo con todo esto del rollo navideño, pero no podemos negar que a los niños les alucina, les llena de ilusión... para ellos es, sin duda, una época especial. Y me parece una mierda muy grande que haya padres pasándolas canutas porque les resulte imposible "hacer la magia de la navidad" este año.

Supongo que el que más o el que menos está apretadillo, que no todos andamos sobrados de pasta, pero... yo creo que algo podemos hacer para ayudar a esas familias: un detalle, un juguete, un algo. Intentemos hacer un esfuerzo, aunque sea pequeñito, para alegrarle la Navidad a un retoño (o a doscientos, si puedes), un retoño al que sus padres seguro que quieren, como nosotros a los nuestros, pero al que los Reyes este año no van a traer nada, porque no pueden permitírselo. 

Hay asociaciones, iniciativas concretas... muchos puntos en los que podemos dejar juguetes, o donaciones económicas, cada uno lo que pueda. Y si no es juguetes, pues comida, ropa... lo que estimes oportuno. Si algo tiene de bueno esta época del año es que todos nos ponemos tiernitos, así que aprovechemos este sentimiento para hacer algo guay. 

Ea, ya lo he dicho. ¡Muchas gracias, hermosos y hermosas!

Besos de una madre emocionada navideñamente

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Carta (sincera) de una madre a los Reyes Magos

Se acerca Ya es Navidad. Toca escribir nuestra carta a los Reyes Magos (o al que sea), y este año... este año es una carta muy de madre: (¡al final del post hay dos imprimibles que espero que os gusten!)

Queridos Reyes Magos/Papá Noel/A quien pueda interesar:

Este año he sido una niña señora mujer madre persona estupenda. Con mis más y con mis menos, pero creo que he cumplido más que de sobra: me he preocupado por hacerlo todo lo mejor posible, he leído sobre crianza, educación, cuidados de los retoños, he hecho un máster en mocos, dos expertos en diarreas y potas, un doctorado en colada, y cincuenta seminarios de fin de semana de supervivencia parejil. He cocinado con más prisas que los concursantes de Top Chef (y más primor, también os lo digo). He aprendido a disfrutar de las obras de arte que mi pequeño realiza con comida en las paredes, muebles, suelo y techo, especialmente empleando el tomate, que es tan discreto y fácil de eliminar. No me ha importado, el rojo es un color que siempre me gustó. He conseguido trabajar, hablar, pensar (o algo parecido), respirar y actuar como un ser humano más o menos normal (lo del mando de la tele en la nevera fue un lapsus, no me lo tengan en cuenta), a pesar de no haber dormido ni la cuarta parte. 

Sí, lo reconozco, he tenido momentos chungueles, he querido que el mundo desapareciera, fulminado a poder ser, por lo menos durante una noche. Me he enfadado (mucho, me he enfadado mucho), con mi retoño, con Mimaromo, me he enfadado hasta con el portero y con las putas palomas que se cagan en mi coche, ése que no tengo tiempo de llevar a lavar. Pero quiero que conste que he intentado, fuertemente, controlarme, matizarlo, minimizarlo, que no se me notara (aunque la vena palpitante de mi frente y cuello quizá diera pistas de mi ira maligna). He intentado calmarme y hacer las cosas con tranquilidad, tomarme esta locura etapa tan bonita que es la maternidad, con filosofía.¿Y sabéis qué? Que lo he conseguido. Ole yo.

Por todo esto, queridos Reyes Magos, me veo con derecho a pediros cosas. Libros, perfumes, ropa... todo eso está muy bien, ya sabéis que me gustan, y si cae algo de eso no me va a importar, pero no es lo que quiero este año. Este año lo que quiero, lo que necesito, es dormir, comer y hacer pis con calma (al menos de vez en cuando), salir un día de casa sin manchas en la ropa y sólo con un bolso, el mío, y a poder ser con una barra de labios roja dentro, para molarme mucho. Este año lo que os pido es una ducha de diez minutos (¡locura!), una mañana de domingo en la cama (por lo menos, por lo menos hasta las 11), una cena con final feliz ;) con el padre de la criatura, sin tener que mirar el reloj... Esas cosas. Y ya si además puedo ir a la peluquería y que terminen de secarme el pelo antes de tener que salir pintando, porque hay que ir a por el peque al cole... bueno, ya si me concedéis ese regalo es que se me saltan las lágrimas. Soy madre, y necesito un respirito, colegas sus Excelentísimas Majestades.

No, no pongáis esa cara, que todo esto es factible. Cosas más difíciles hacéis, así que no me jodáis pongáis pegas. Y para que no os despistéis os adjunto un talonario de cupones con mis deseos, deseos que estaría muy bien poder ir cumpliendo a lo largo del año que viene. Tranquilos, no los gastaré de golpe...

Entiendo que existe la posibilidad de que no siempre pueda hacer uso de ellos, pero si no queréis conocer el lado oscuro de una madre, más os vale tenerlos en cuenta. No es una amenaza, es una descripción objetiva de hechos futuros. 

Atentamente, 

Mamá.

Y como no lo digo en broma, aquí os dejo mi última "creación", el regalo más necesario para nosotras las mamis: una cómoda, baratísima y basada en hechos reales, chequera, con vales que te harán el año que viene más llevadero (dormir un día hasta las once, ir a la pelu sin tener que mirar el reloj, un masajito... esas cosas que todas necesitamos, jejeje). Yo ya la tengo impresa y Mimaromo, que es más apañao que las pesetas, me garantiza el cumplimiento (por la parte que le toca) de los cupones. ¡Muajaja! ¡Regalazo, oiga

He montado todos los cupones/vales en un folio para no andar con líos, así sólo hay que imprimir una hoja. ;)




Estaba yo pensando que es injusto hacer un talonario de vales para nosotras, y dejar a los maromos sin regalito... así que he hecho otro para ellos, los papis guapos (¡para que luego me digáis que no os tengo en cuenta, padres of the world!)




Así que ya sabes, si tú también estás fritanga por hacer estas cosas, o quieres darle una sorpresa a tu chati... ¡a imprimir y pactar se ha dicho!

NOTA: esto como queda bonico del tó es imprimiéndolo en cartulina y recortando cada vale. Y ya si quieres ser primoroso/a del todo, le puedes hacer un agujerito, o dos, a cada tarjeta y atarlas juntas con un lazo, por ejemplo, o una cuerda. Así queda como un librito la mar de mono ;)

¡Espero que os guste!

¿Tú qué le has pedido a los Reyes? ¿Crees que te lo traerán? ¿Te vas a pedir de regalo el talonario de vales? Yo sí. ;)

Besos de madre ropopompón y fun fun fun
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