jueves, 18 de febrero de 2016

One Washcloth Challenge

¡Buenas!

Hoy os dejo un post diferente... (diferente sobre todo porque estoy hasta temblando de los nervios mientras escribo!!!!)

Resulta que Un papá como Darth Vader se ha inventado (el muchacho) un reto muy bonico para hacer así en vídeo, dirigido a dar más visibilidad a los Papás Blogueros . Y luego resulta que J.M. de La parejita de golpe me nominó (amén de otras indirectas que recibí de parte de otros blogueros... ejem). Total, que me he liao la manta a la cabeza y... sí, lo he hecho. Y como de perdidos al río, voy y lo cuelgo aquí (no hay dolor). 

Espero sinceramente que no me repudiéis después de verlo. ¡Qué vergüenza más grande! ¡En serio!



Pues eso es todo. Ay, madre, ¡qué fatiguita! XD

PD: Un besazo a los "papisblogueros", que molan todo y es genial que se muevan tanto para demostrar que la paternidad con implicación total existe, y es guay. 

Besitos de una madre "atacá"

lunes, 15 de febrero de 2016

Cerebro de madre: 5 cosas que no harás a la primera

Hay cosas que cuando no eres mami se hacen del tirón, a la primera, sin problema alguno. Pero con el sueño y el cansancio, nuestro pobre cerebro de madre se hace la picha un lío, y al final esas cosas que a priori se pueden realizar con un sólo gesto, acaban necesitando dos o tres (o doscientos) intentos (depende del día). Vamos con 5 cosas que una madre no logra hacer a la primera, casi nunca:
  • Calentar café en el microondas: Tú metes el café en el micro, le pones el tiempo, le das al botoncico y aquello empieza a girar como si no hubiera un mañana. En ese mismo instante, tu peque se hace caca/llora/tira algo/te llama/todo a la vez, así que vas a atenderle rauda y veloz. El café se queda en el micro, triste y solo. Media hora después te acuerdas de que lo tenías calentándose, y compruebas, con pesar, que ya está helado de nuevo. Le vuelves a dar al microondas, un minuto, ahí, que se caliente bien. Pero un minuto en la vida de una madre es mucho, y algo vuelve a suceder. Olvidarlo, acordarte, calentarlo, volver a olvidarlo, volver a calentarlo... es el ciclo clásico del café de madre. Con suerte, te lo terminas bebiendo a las 12. Y sabe raro. 
  • La lavadora: Una madre no pone la lavadora una vez, no, no, no, no, eso sería lo fácil y lo bonito. Una madre la pone, se le olvida que la ha puesto y cinco horas después tiene que volver a hacerlo porque la ropa, que lleva ahí encerrada y húmeda tanto tiempo, huele a gimnasio de instituto. Que levante la mano la que no haya tenido que repetir una lavadora porque se le ha olvidado completamente que estaba ahí. ¿Nadie? Jijiji
  • Hacer compra: "No, si voy a por cuatro cosas, no hace falta que las apunte que yo me acuerdo". Ya. Se corta la imagen y se ve a una madre en un supermercado, petrificada en el pasillo de las conservas, con la mirada perdida intentando recordar qué leñes era lo que tenía que comprar. Por supuesto al llegar a casa descubrirá que lo que faltaba, y era urgente urgente, es papel higiénico. Hala, toallitas para todos (que afortunadamente sí que quedaban en casa), o servilletas (de papel), que tú y yo sabemos que son "el papel higiénico de emergencia".
  • Lectura. Sucede un milagro y resulta que puedes sentarte dos minutos a leer un poco. Abres el libro, toses por el polvo acumulado en la portada, y empiezas. Cuando acabas el primer párrafo, te das cuenta de que no te has enterado un carajete de lo que cuenta. Tres lecturas más tarde, si es que tienes la suerte de poder hacerlo, por fin lo pillas. Pa lo que hemos quedao.
    • Nota. Sí que hay algo que somos capaces de leer de principio a fin del tirón (y comprendiéndolo): los prospectos. Como literatura dejan mucho que desear, pero es bonito enterarte y que la especie humana sobreviva. 
  • Hablar con otro ser humano (adulto) y enterarte: Estás frita por tener una conversación de adultos en la que Peppa Pig, Dora o La puñetera Patrulla Canina, no estén presentes. Un día se da el caso de que tienes a un adulto delante, dispuesto a tener un rato de charla (una amiga, por ejemplo). Empieza a hablar (tú lo estás disfrutando) y entonces, diez segundos más tarde, te das cuenta de que se te ha ido la olla y has desconectado.¿De qué me está hablando?
    • Aquí es cuando, en un movimiento psiconinja, intentas leer la cara de tu interlocutor en busca de signos que te indiquen si lo que está contando es positivo o negativo, para poder asentir o negar con la cabeza, y que parezca que te estás enterando de lo que te dice. Magia de madre. 
    • Hay veces en las que, aunque estabas deseando estar entre adultos, la verdad es que esa desconexión cerebral de la conversación se produce porque... ¡te importa un bledo de lo que hablan! Se ha dado el caso. 
Esto pasa. Y cuando pasa, piensas que tienes mucho sueño y que es por eso. Entonces te preparas un café, a ver si te despejas, le pones leche, lo metes en el micro... y allí se queda hasta las cinco de la tarde, siendo calentado y enfriándose en un ciclo sin fin, porque una madre no se toma el café a la primera... nunca

Besitos de madre en modo repeat.

martes, 9 de febrero de 2016

Idea para San Valentín (por si acaso)

Oye, ¿celebramos San Valentín?
No huyáis, ¡qué en verdad lo que os voy a proponer mola!

Vaaaaaaale, ya sé lo que me vas a decir: que es un invento de las tiendas para vender... Correcto, estoy de acuerdo, soy la primera que piensa así. Peeeeeeero lo que os voy a contar no implica comprar o gastar, no, no, no, ya veréis, es gratis, molón y amoroso. ;)

A nivel personal, San Valentín me da repeluco, no me va nada el tono, ni lo que se vende como romanticismo, ni ná de ná. Pero si es cierto que me parece una oportunidad (como otra cualquiera, también os lo digo), una excusa estupenda, para tener un momento parejil. Y es que con la cosa de que es una fecha señalada (sea por el motivo que sea), y lo tenemos más o menos presente, es más fácil organizar algo ese día con nuestros amores. Ya que nos van a bombardear con corazones y love, y venga love, por "tós laos", oye, aprovechémoslo para tener un momento bonico en pareja. Y bueno, si es que no puedes con la fecha, porque la odias, puedes hacer esto que te voy a contar otro día, no penaliza ni pierdes puntos de amor por ello. La cuestión es hacer cosas juntos, lo he dicho unas mil veces, sea lunes, jueves, febrero o diciembre. Ea.


Pues vamos a ello. No sé muy bien qué nombre ponerle... En consulta siempre lo acabo llamando "Amor en el bote", pero sé que no es preciosísimo (porque además, si pronuncias esa frase en una clínica de donación de esperma, cambia mucho su sentido). Si se te ocurre un nombre molón, por favor dímelo, te lo agradeceré en el alma. 
Bueno, al lío, ¿en qué consiste la actividad?
  • Coge un papelico, a poder ser sin manchas, que no esté arrugao, y que no tenga nada escrito por el otro lado, no seamos cutres, por favor: leer "Te quiero" y darle la vuelta al papel y ver "Lechuga, Papel Higiénico, Desatascador..." es, a priori, poco motivante amorosamente.
  • Haz diez trocitos (insisto, cuida un poco el detalle, recórtalos bien, que queden igualitos...)
  • En cada trozo escribe algo bonito de tu pareja. Aquí te dejo diez ideas con las que puedes rellenarlos (son 9 bonitas y 1 que es un poco "un aprovechar para saludar", pero que escrito con humor y amor, puede ser hasta divertido) :
- Me siento orgulloso/a de ti por:
- Me siento apoyado/a por ti cuando: 
- Te admiro por:
- Me gusta taaaanto de ti: 

- (Este es el de "Aprovechar para saludar", jijijiji) Si dejas de hacer (rellenar al gusto del consumidor) tampoco no pasa nada. (Ojo: no le pidáis cosas como "Si dejas de hacerME la vida imposible", jajaja, que eso es mucha tela. Me refiero a detallitos suyos que no te encanten y que tampoco sean dramáticos, como moderse las uñas delante de ti, dejar calcetines sucios secretos en el suelo -esperando ser recogidos por una mano amiga-, dejar el bolso sobre el sofá nada más entrar en casa, esas cosas, nada serio).
- Lo que más me gusta de nuestra relación es:
- Sé que me quieres cuando
(haces tal cosa)
- Me encanta cuando hacemos: (siiii, eso también podéis ponerlo, pero me refiero a actividades que te mole hacer en pareja -que siiiii, que si quieres puedes poner "follisquear", veeeenga, circulen!)
- Adoro "tal" parte de tu cuerpo: (ojos, lunar, manos, pelazo... lo que se te ocurra)
- Aunque hay días en los que me sacas de mis casillas, y te lo hago saber quizá no de la mejor manera, que sepas que te quiero mogollón. (Esta frase podría estar en una postal SINCERA de San Valentín, jajaja, pero es que es así: nadie está a tope de amor 24 horas al día, todos los días, pero no por eso nos queremos menos, ¿ein?).
  • Cuando tengas todos tus papelitos escritos, enróllalos y márcalos con algún color, para saber que son los tuyos (que tu pareja haga lo mismo con los suyos, of course). 
  • Meted todos los rollitos en un bote (un bote limpio, que no tenga restos de mermelada, ni de lentejas), y cuando llegue el día (San Valentín o San Valentón, me da igual, la cosa es hacerlo), estando los dos a solas (y despiertos), id cogiendo uno a uno los papelitos y leeros el uno al otro lo que habéis escrito.
Obviamente toda la parafernalia del bote y los "turulitos" es por aportar primor y detallismo, pero no es imprescindible. Si no tenéis tiempo para chorraditas, simplemente anotad vuestra lista de "10 cositas del amor" y leérosla el uno al otro el día que hayáis fijado.

EXTRA: San Valentín es un día al año, pero nuestra relación lo es toooooodos los días, así que vamos a intentar hacer algo que no se quede en un momento puntual. El bote que habéis usado para esta actividad lo podéis aprovechar para otra cosa muy molona: el banco de planes guays. ¿Cómo se hace? Pues cuando a uno se le ocurra un plan que le gustaría hacer en pareja, que lo escriba y lo meta en el bote, así el día en que tengáis una cita de novios (ya sabéis que recomiendo hacerlo una vez al mes, aunque sea un par de horas), podéis sacar un papelito del bote y ya tenéis un plan, sin tener que pensar. ¡Toma ya!
  • Versión PRO: si hay planes que queréis hacer pero son más de vuestro gusto que del de vuestra pareja (tampoco os paséis y obliguéis al otro a comerse un marrón que no le guste nada, porque eso amor, amor, no es, se llama coñazo, y es mal), ponedle un distintivo por fuera, que se sepa que son vuestros y "especialitos". ¿Por qué? Porque así cuando vuestra pareja quiera sorprenderos con algo especialmente pensado para vosotros (cosa que mola hacer de vez en cuando, oiga), sólo tendrá que coger uno de esos papeles, y voilá, ya tiene un plan con el que seguro acertará. Yeah! 
Y eso es todo. Bueno, todo no, que digo yo que si hacéis la actividad, y os mola, y os ponéis tiernitos, y eso, y lo otro, y talpascual, pues que... a lo mejor, si los niños ya están dormidos, y eso... pues que quizá os apetezca seguir celebrando... cosas. Vamos, que ya que vais a preparar un momento de amor con todo esto de los papelitos, quizá estaría bien hacer también otra cosita, ¿no? Ahí lo dejo (pero añado: muajajaja)

Besitos de madre enamoradaaaaa (y poco almibarera, aunque parezca lo contrario). 

Imagen: Escena de la peli "World War Z" (¡vivan los zombies!) cogida de intenneeeee

jueves, 4 de febrero de 2016

Pequeños placeres de madre

Si preguntas a cualquiera por la calle sobre qué haría si tuviera vacaciones mañana, la mayoría de la gente te dirá que irse de viaje, conocer otros lugares, ir a museos, comer fuera... cosas normales. Si preguntas a una madre qué haría si tuviera vacaciones... te contestará que qué son las vacaciones. Drama humano. 

Tener hijos, y esto que voy a decir es una obviedad (que me perdonáis porque tenéis el mismo sueño que yo ahora mismo), es muy 24/7/365, vamos, que cada instante de tu existencia de aquí al 2098 (pongo ese año porque imagino que para esa fecha ya habremos palmado todos, salvo que la ciencia lo pete y seamos inmortales -cosa que me parece un coñazo, también te lo digo-), cada segundo de tu vida hasta el final, va a ser un instante de madre (cuidao, que esto también es bonito, maravilloso, de hecho, no vayamos a centrarnos sólo en lo malo).

Una de las cosas que te cambia cuando eres mami es la valoración del tiempo... y no me refiero a la rapidez/lentitud con la que pasa, no, hablo de valorarlo en plan "Ay, cómo te echo de menos, con lo que yo te quería", hablo de atesorar y mimar, como expecie en peligro de extinción, los segundos que te quedan libres a la semana. Si antes de tener churumbeles pasabas horas en el sofá (con mantita, con mantiiiiiita) viendo Anatomía de Grey (o The Walking Dead -en plan premonición de tu careto futuro-), si antes de ser madre te despertabas un domingo con las arrugas de la almohada clavadas en tu rostro a base de horas de sueño, si antes... Mira, que eso era antes, que se acabó, caput, finito, cero, adiós, despídete, esos eran otros tiempos. Con la maternidad las aspiraciones relajísticas se hacen pequeñitas, digamos que soñamos con un "descanso low-cost". Del viaje a Cancún a la ducha de 10 minutos: eso es ser madre. Ja. 

Hay un montón de cosas sencillas y mundanas que una hacía antes de la maternidad y que ahora son un mundo, pero que precisamente por convertirse en excepcionales y difíciles de conseguir, también se disfrutan a lo loco cuando por fin puedes hacerlas. Son los pequeños placeres de madre, cosas cotidianas, pequeñas, que hacen que el día mejore, aunque sea un poquito:

  • UNA DUCHA DE MÁS DE 2 MINUTOS: El día en que se alinean los planetas y puedes meterte debajo de un maravilloso chorro de agua, sin estar pendiente de la hora, ese día en que te puedes poner hasta mascarilla del pelo, ahí a lo loco, ese día te quedas nueva. La gente "no-padre" quizá no lo valora, pero es un éxtasis. Si en vez de ducha es baño, y sales con los dedos hasta arrugaditos, bueno, bueno, bueno... Lujo asiático en tu hogar. 
  • COMER: Cualquiera diría que vaya tontería, que comer consiste simplemente en sentarse a la mesa, ir pinchando cosas y llevárselas a la boca. Ya, "ese cualquiera" no tiene hijos. Por eso el día en que consigues empezar y terminar la comida sin haberte tenido que levantar a recoger algo del suelo, sin haberle dado de comer a nadie más que a ti misma, sin acabar con comida en la camiseta, el pelo y el alma... ese es un gran día. Póngame café, copa y puro (de chocolate), que hoy estoy a tope.
  • SALIR A LA CALLE A LA PRIMERA: Tal cual. Tener que salir, y simplemente coger un bolso, el tuyo, las llaves y ya... pffff, canela en rama. Cuando te ves en la calle en dos minutos, sin tener que haber peleado con nadie por chaquetas que hay que ponerse, pañales que acaban de ensuciarse sorpresivamente, juguetes que no se quieren quedar en casa... cuando sales tú sola, sin nada más, y ves que has tardado dos segundos, ay, eso es una maravilla sin parangón.
  • DORMIR VARIAS HORAS... SEGUIDAS: no hace falta que diga nada más, todos sabemos de lo que hablamos. El nirvana es una cama sin despertador en la mesilla, con "la alarma-mamá" apagada y un bebé que duerme plácidamente 6 horas del tirón (no digo 8 porque tampoco hay que apuntar tan alto, locuras las justas). El primer día que consigues enganchar varias horas de sueño seguidas... ese día te levantas hasta gilipollillas, en plan cerebro secarruto no acostumbrado al confort del sueño. Pero mola tanto... (Nota: Suerte a todas las que todavía no hayáis experimentado este momentazo... ojalá sea muy pronto).
  • HACER "COSAS BAÑILES" EN SOLEDAD: porque compartir es bonito, porque tu familia es lo que más quieres, porque tu hijo es el amor de tu vida, porque tu pareja y tú tenéis toda la confianza del mundo... porque todo eso está muy bien, pero un peíto es un peíto y tampoco hay que compartir tanto, hombre ya. Hacer pis y cacota a solas es un placer de los dioses, es algo en lo que no habías caído en tu vida, hasta que dejas de poder practicarlo, hasta que te ves en la tesitura de hacerlo delante de público, un público pequeño que además, si tienes suerte, va comentando tu faena. Bravo.
Y bueno, ya no hablo de ver una película del tirón... porque para qué. Desde aquí animo a las cadenas y productoras a que creen MICROSERIES destinadas al público "mamá-papá", y no por temática, sino por duración: lo que propongo son capítulos de dos minutos, tó lo más, que es lo que tiene uno disponible (y estando en pleno -o semi- uso de tus facultades mentales) al final del día. No me digáis que no es un ideón.

Sí, con la maternidad todo se complica, pero precisamente por eso una aprende a saborear más ciertas cosas, los pequeños placeres de madre... y eso, en el fondo, está muy bien, porque seamos sinceros, tampoco es que antes pudieras irte a Cancún todos los años. ;)


Y tú, ¿cuáles son tus placeres de madre? ¿Qué cosas te dan la vida, aunque sean pequeñitas e insignificantes? Cuéntamelo, a ver si entre todas nos damos ideas y hacemos un "banco de placeres pequeños", jejeje. 

Besos de madre que se va a dar una ducha loca con mascarilla y todo. Alegrías capilares de ayer y hoy ;)

lunes, 1 de febrero de 2016

De premios y emoción

No sé ni por dónde empezar este post... pero sí sé que quiero escribirlo, mucho. A ver si me organizo mentalmente, o mira, lo suelto así sin más:

¿Sabéis eso de que cuando uno está contento el tiempo se pasa más rápido? Pues a mi el sábado se me hizo un minuto, segundos. La jornada (Bloggersday de Madresfera) fue absolutamente genial: las ponencias entretenidas, útiles y divertidas (que no es ni poco), el lugar estupendo, el café... bueno, el café normal, que tampoco hay que ponerse estupendos. Me lo pasé pirata, esa es la verdad.

La gala de premios empezó y mis nervios se vinieron arriba. A cada ratito le decía a Mimaromo (gracias por venir, guapo, ¡te quiero mil!) "Ya no estoy nerviosa", y él me miraba y se reía... Es lo que tiene conocerme y saber que aquellas palabras no me las creía ni yo, jajaja. Entonces sucedió: el premio al mejor blog de Humor Madresfera 2015 es para... Y sí, ¡¡¡era para este blog!!!

¡Mirad qué premio tan bonito! ¿Podré hacerme un llavero con él? (así seguro que tardo menos en encontrar las llaves en el bolso)


No puedo explicar la ilusión que me hace, lo que significa para mi. Paso muchas horas (horas de vida de madre, que ya sabéis cómo va esto) delante del ordenador perpetrando los dibus, pensando los posts, y un premio es un empujoncito la mar de apañao, es un "venga, que merece la pena, nena", es eso y más: Gracias, Madresfera, gracias infinitas. 

Puede que lo que voy a decir ahora suene a topicazo, pero me importa un bledo, hoy estoy a tope: el premio, ya digo, es lo más, es algo que atesoraré y con lo que daré la coña a la familia hasta el fin de los días, pero lo que me ha dejado KO, lo que me llevo "pa mi pa siempre", lo que me hizo estremecerme hasta los huesitos fue (fuisteis) vosotras, las mamis blogueras que estabais allí, y las lectoras (y lectores secretos) de este blog, con vuestros comentarios en redes sociales, (y los papis, of course, más guapos no los hay), la gente que sin conocerme de nada me ha demostrado un cariño que me ha sobrepasado. De verdad que no sé qué deciros... que me tenéis loca, que os adoro, que hacéis que esto mole. ¡GRACIAS! ¡GRACIAS! ¡GRACIAS!

Y para terminar, un repaso rápido (e incompleto, ya os lo digo), de los amores blogueros con los que tuve la suerte de pasar un ratito el sábado: 
Papás Blogueros, ¡bonicos!: La parejita de golpe (güena gente, pero güena, güena), Un papá como Darth Vader (Carlos, moreno, ojalá te salgan mil y una cosas molonas, porque te lo mereces y porque yo quiero verlo), Y papá también (qué arte más enorme, qué buen saque de humor, fan a tope), Tang de Naranja (la pera limonera, ¿se puede ser la monda y hacer llorar al mismo tiempo? Sí, si eres Dani), Un papá en prácticas (Adrián, qué te digo... que eres lo más), y Joaquim, y Pau... y todos.

Y las mamás... mis queridas mamás: Let Esto no es como me lo contaron (gracias, guapa, por todo, todo el rato), Mi Diana Marujismo (te adoro), María José La alcoba de Blanca (me faltaron horas y cañas contigo), Natalia Las historietas de mamá (me encantó conocer in person, más maja que todas las cosas), Olga Cuéntamelo Bajito (que no vivimos mu lejos... a ver si apañamos un ratico de café o algo, ¿no?), Vanesa ¿Y de verdad tienes 3? (guapa y primor, ¡quiero más!), todas las hermosuras del grupo de whatsapp (me váis a perdonar que no os ponga a todas porque si no no acabo, pero que sepáis que estáis in my heart, en serio, verdad de la buena)... ¡OS COMO!

Pues eso, que vaya finde de emociones, de subidón non stop, de ternura y fliponismo. Que sepáis que esto me ha cargado las pilas y bueno... digamos que tengo unos cuantos planes ahí gestándose in my brain. Muajaja. (lo bonito sería tener tiempo para hacerlos realidad, jajajaja)

Un besazo a todas, y de verdad... ¡GRACIAS!



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