martes, 27 de septiembre de 2016

AMOR CON OJERAS

Madre mía, parecía mentira pero ya ha llegado el día: hoy sale a la venta Amor con Ojeras (Fnac, Amazon, El Corte Inglés y librerías del amor). Mucho esfuerzo (mucho, mucho), amor y primor van en esas páginas, os lo juro. Ha sido una locura, pero una de esas que hace feliz, muy feliz, y no sólo por el hecho de haber escrito y dibujado un libro (que ya de por sí es brutal), también por vuestras reacciones, muestras de cariño y palabras tiernitas. Sólo puedo daros las gracias y cruzar los dedos para que os guste, os haga pasar un ratito de risas y os sirva para... eso, para... muajajaja. ;)

Un beso muy muy grande, amores. Nos vemos el 13 de Octubre en Fnac de Callao, a las 19:00. Muuuacas.


jueves, 22 de septiembre de 2016

5 cosas que no vas a necesitar cuando seas madre

Cuando vamos a ser mamis nos volvemos un poco locas buscando información sobre qué necesitaremos para nuestro bebé (los famosos imprescindibles): que si cuna, que si no cuna, ropa de primera postura, sacamocos, gasas... La lista, si te despistas y te vienes arriba, es casi infinita (al contrario que tu cuenta corriente). 

Sí, tener un hijo conlleva gastarse pasta*, peeeeeeeero, y esta es la parte bonita de la vida, también te llevará a ahorrarte dinerillo en algunas cosas. Como lo oyes. 

*Aunque luego te das cuenta de que hay muchas cosas que compraste que te las podías haber ahorrado, que hay mucha pijadita que sí, mola, pero necesaria, necesaria, no es. 

En un arranque de optimismo económico, vamos con un repaso de 5 cosas que ya no necesitarás gracias a la maternidad: 
  1. Gimnasio. Llevar todo el día parriba y pabajo a un retoño que pesa siete quintales convalida como preparación para hacerte el Ironman sin despeinarte (y cansa más). Tus brazos nunca estarán tan tonificados como ahora y sin tener que pagar cuotas ni necesidad de carnet de socia. 
  2. Bolsos cuquimonis también conocidos como Clutchs (qué palabra tan graciosa en plural, suena a estornudo). Todo lo que sea un bolso de menos de 50x50 no nos vale. ¿El tamaño mínimo requerido por una madre? El "Mary Poppins Size".
  3. Peine. Antes de ser madre me llamaba poderosamente la atención el hecho de que muchas mamis recientes optaran por llevar siempre un moñete. Rápidamente descubrí (en mis propias carnes) el por qué del moñismo: los bebés se enganchan al pelo como murcielaguillos enfurecidos que da gloria, así que o te lo recoges o lo pierdes (el pelo, digo). ¿Un peine? No lo necesitamos, ¡arriba el moño! Nota: ¿no os pasa que cuando te haces un moño roñoso para estar por casa te queda fenomenalmente bien (incluso sexy), pero si pretendes hacértelo así a posta para ir a la calle te queda un churro lamenteibol? ¿¡Por qué, oh dioses capilares!?
  4. Televisión. Ni tienes tiempo ni neuronas vivas activas capaces de procesar información alguna, y además, sobre todo al principio de tener a tu bebé, no hay programa capaz de competir con lo interesantísimo que es tu retoño: Ay, ¡mira lo que ha hecho con la boquita!; ¡Ohhh, mueve las manitas! Éxito de audiencia en tu hogar asegurado y sin tener que pagar "el Plus" (sí, ya sé que no se llama así ahora, pero soy una antigua y el Plus es el Plus). 
  5. Despertador. ¿Un día de furia y sueño lo lanzaste contra el armario y se rompió en mil pedazos? No importa, ahora que eres madre ya no te va a hacer falta porque dispones de tu propio despertador automático en formato amor pequeñotambién conocido como "hijo". Entre sus prestaciones más punteras destacan la batería infinita, sin necesidad de carga, y la garantía de funcionamiento DIARIO ad eternum (o hasta la adolescencia, lo que suceda antes). El único hándicap es que no es programable: este despertador del amor es autónomo y decide por ti la hora de levantarse (bravo). 
    • Pero... ¡yo es que tengo que entrar a trabajar a una hora concreta! Ni te preocupes, tu retoño siempre, SIEMPRE, te pondrá en pie al menos dos horas antes del inicio de tu jornada laboral. 
Y tú, ¿qué cosas ya no necesitas ahora que eres madre? 

Besitos de madre con moño remoño. 

jueves, 15 de septiembre de 2016

Por fin (mi secretito)

Llevo queriendo publicar este post desde hace mucho... Mucho. No sé cómo no me ha salido una úlcera por guardarme el "secreto", con lo "mariclarilla" que soy yo. 

(Te lo digo con un dibu, que estoy que no me salen las palabras)

Psicóloga flipando pero intentando mantener la compostura y no perder los papeles

Hace un año y poco me llegó un mail (uno de esos que imprimes y enmarcas) con una pregunta: ¿Has pensado alguna vez en hacer un libro? Mi respuesta ya os la podéis imaginar. 

He de confesar que han sido unos meses agotadores (niño, trabajo, libro, casa, maromo, vida...), pero no puedo estar más contenta, más feliz y más de tó... porque sí, también estoy nerviosita perdida. 

Este era el motivo de mis ausencias en el blog (bueno, esto y ya sabéis, la perla que guardo en la vesícula). ¡Espero que os parezca justificado! Jajaja

Os presento (con toda la taquicardia of the world) a mi "bebé", 

uno de 160 páginas, que nacerá el 27 de Septiembre. 


"Amor con Ojeras" (Lunwerg). A la venta el 27 de Septiembre de 2016

Ya os digo que no me salen las palabras (y mira que he tenido tiempo para pensármelas, jajaja), así que mejor pongo la sinopsis para que veáis de qué va y yastá, que me va a dar un infartito. 

SINOPSIS: Todo lo que nunca nadie te había contado sobre qué le pasa a una pareja cuando tiene su primer hijo. Narrado con mucho humor y un sinfín de consejos prácticos por Lapsicomami, una psicóloga que ha pasado por ello en primera persona y que ofrece al lector todos los recursos para sortear los más que probables baches parejiles. 

En el libro encontrarás tips para: 
  • Aumentar el deseo
  • Mejorar la comunicación
  • Reavivar la chispa
  • Sobrevivir
  • Volver a tener citas de novios... ¡y mucho más!
Porque se tarda muy poco en quererse y en verdad es bonito.


Fecha: sale a la venta el 27 de Septiembre (en Fnac, Amazon, El Corte Inglés... vamos, en todos los sitios clásicos básicos y librerías del amor).

Presentación: 13 de Octubre a las 19:00 en Fnac de Callao (C/ Preciados, 28, Madrid)
(Como queda un mes para la presentación ya os lo iré recordando. Ay, ¡no me dejéis solita allí que me muerooooooo! -Pánico del autor novato, volumen 1-)

Contenido: Casi todo el contenido es nuevo (salvo alguna cosita), es decir, no está en el blog. No te vas a aburrir (jijiji). 

Espero en el alma que os guste. Está hecho, de verdad de la buena, con todo el amor (con ojeras) del mundo. 

Y como estoy que no quepo en el pellejo de contenta, aprovecho para daros las gracias a todos los que os habéis pasado por aquí, a los que comentáis, a los lectores en la sombra, a vosotras, mamis preciosas, y a vosotros, papis guapérrimos, porque vuestro calor y apoyo son muy responsables de todo esto tan alucinante. Gracias, de verdad. 

Besitos de madre al borde de un ataque de nervios (buenos)


martes, 6 de septiembre de 2016

Operación pañal


ANTECEDENTES

Don Migordi empezó a dar señales de "soyconscientedequetengoojete" hace unos meses. Curiosamente no fue el pis lo primero que nombró, sino la cacota. Y digo nombrar porque lo que es avisar, no avisaba. Bueno, sí que lo hacía, pero a su manera: la mayoría de las veces era a mojón pasado, y el resto era casi una narración en directo, como ver una peli con los comentarios del director: "Quiero hacer caca" decía, mientras una tufarada nos decoloraba las pestañas. Le explicamos la diferencia entre "Quiero hacer" y "Estoy haciendo", diferencia que entendió a la perfección pero que no influyó para nada en su modus cagandi.

Pensamos que quizá era el momento de empezar con la Operación pañal, así que compramos un orinal, uno mu bonico, con dibujos de dinosaurios porque es lo que lo peta en casa (junto con el sector ingeniería, construcción, protección civil, motor y espacio exterior, a veces todo mezclado en grandes aventuras como "Los dinosaurios bomberos reconstruyen un puente en la luna"). El interés mostrado por el orinal, en una escala de cero a cien, fue de cero. Es más, diría que incluso "salía a deber".

Como padres cabezotas implicados y amorosos que somos, pusimos en marcha varias estrategias -teóricamente eficaces- (una de las cuales nos llevó a vivir lo que ahora se conoce en la familia como "El día de los tres mojones"). NOTA: todo esto que voy a contar lo hicimos muuuuuy relajadamente, sin presionar al peque, sin prisas, sin agobios, por probar. ;)

  1. Primer objetivo: conseguir que se sentara en el orinal sin liarla parda. Nos aprovisionamos de unos dos millones de pegatinas (de dinosaurios, of course) y unos sellos con dibujos molones para dárselos como recompensita*. Esta estrategia fue un rotundo éxito de crítica y público. (*Para los que no son amantes del concepto "recompensa", quiero decir que en nuestro caso lo de ponernos -sí, todos, jajaja- pegatinas, pintarnos las manos, etc. es algo que hacemos muy habitualmente. Es decir, no lo usamos como "chantaje", sino que se trata de una actividad que nos gusta a todos y que es frecuente en casa, por eso la elegimos.)
  2. Segundo objetivo: conseguir que se mantuviera sentado en el orinal más de un milisegundo. Para este punto preparamos cuentos específicos sobre temas mojoniles ("El libro de los culitos" es la monda) y teníamos a mano siempre sus libritos favoritos. Nota: pocas cosas hay más graciosas que ver a un peque sentado en su orinal mientras "lee" concentrado, es muy "modo Marqués". También tuvo éxito esta estrategia. mucho, a tope... Hasta que un día (cagontó) no sé qué pasó que en lugar de cuento le pusimos dibujos en la tele. Error, gran error, porque a partir de ese día el muy canalla de mi hijo estrenó una función teatral maravillosa llamada "Me hago caca, ponme dibus" que terminaba con dos padres sabiéndose timados porque ni caca ni caco, el petardo lo que quería era que le pusiéramos la tele. Ains. 
  3. Tercer objetivo: conseguir que hiciera sus cosas en el orinal. 
    • Aquí, en este punto, disfrutamos especialmente, sobre todo esa tarde en la que dijimos "Bah, vamos a quitarle el pañal y así irá al orinal cuando se note...". Mira, ni termino la frase porque pa qué. Se cagó en el suelo del salón, claro, como sólo un auténtico profesional del comer puede cagarse. En lo que yo recogía el truño, su padre le limpiaba. Luego fui a vaciar el cubo de la fregona y Mimaromo a deshacerse de las toallitas. Allí nadie le puso pañal a nadie porque "pa qué, si acababa de soltar lo más grande". Pues sí, como adivinarás mi amorcito pequeño volvió a cagarse, one more time, pero esta vez de una manera creativamente asquerosa: sentado en su correpasillos mientras hacía eso, correr por el pasillo. No entro en detalles. Festival. Volvimos a iniciar la maniobra "Restaurar la higiene en el hogar" y de nuevo volvimos a cagarla a no ponerle pañal. Estaba yo con la fregona cuando oigo un "No me lo puedo creer" y al acudir al salón veo a Mimaromo hipnotizado mirando un tercer mojón como un solete de grande. No me siento especialmente orgullosa de esto que voy a contar ahora, pero la verdad es que le hicimos fotos. En plural. 
    • Superado ese día decidimos sentarle cada X tiempo, en los momentos que supiéramos que era posible que hiciera cosas (después de las comidas, al levantase...). Y bueno, cuando le poníamos pues sí que hacía pis y caca, pero él lo que es pedir, no pedía. 
Viendo que en realidad, por mucho que dijera eso de "Quiero hacer caca", no era el momento, pausamos el plan hasta que él estuviera realmente preparado, cosa que ha sucedido este mismo mes.



SEÑALES: 
  1. Pasó de avisar cuando ya era demasiado tarde a decirlo con algo de antelación. 
  2. Cuando se hacía caca en seguida nos pedía que le limpiáramos (eso de llevar un mojón pegado al Ohio ya no le resultaba cómodo al parecer).
  3. Él mismo hacía por sentarse en el orinal alguna vez que otra.
  4. Estando en pelotas en el jardín hacía bailes rarunos y se tocaba la churrilla para acto seguido mearse en las plantas de mis suegros, porque esto sucedió estando en su casa (yo también me meaba, pero de risa, no voy a negarlo). 

PROCEDIMIENTO (en nuestro caso): 
  1. Tener el orinal cerca, a su disposición.
  2. Tenerlo en pelotas. Esto en realidad ha sido por iniciativa suya (es un fan incodicional del "culismoalaire") pero sinceramente creo que ha facilitado mucho el asunto porque no tenía más que regar las plantas de los abuelos sentarse en el orinal. 
  3. Estar atentos a las señales clave: bailecito y tocada masiva de churra.
  4. Preguntarle cada X si quería hacer pis o caca (he de reconocer que al principio nos pasamos de pesados, le teníamos el cerebro ahogao al pobre).
  5. Integrar el ratico de hacer sus cosas en el juego (sus muñecos también usaban orinal, por ejemplo, o seguir jugando con él mientras estaba sentado) para evitar el "no hago pis por no parar de jugar".
  6. Decir en voz alta nosotros "Voy a hacer pis" (o "Estoy haciendo pis" cuando se colaba en el baño mientras alguno de los dos... pues eso, lo que pasa cuando eres padre, vamos).
  7. "Choca esos 5" cada vez que hacía cositas (en general en casa somos muy de chocar las manos, somos una familia moderna y molona -como dicen los jóvenes XD-).
Al principio pensamos en centrarnos en el día y dejar el de noche para más adelante, pero resulta que la primera semana amaneció con el pañal sequito todos los días, así que nada, ¡fuera pañales! 

Tengo que decir que ha ido genial, se nota que era el momento (no como la otra vez), porque ya hace tres semanas que empezamos y la verdad es que va viento en popa. Eso sí, descubrimos (por las malas) que nunca son suficientes calzoncillos (no es que haya tenido muchas fugas, pero algunas goticas furtivas, unos cuantos pipís y un par de cacas, de las de calidad, sí que fueron a parar a su ropa interior los primeros días). 

PD: Me muero de amor con mi pequeño que ya no es tan pequeño... Ay, ¡qué se me hace mayoooor!

Extra: Aquí mis básicos para sobrevivir a llevar a cabo la Operación Pañal ;)



¿Ya has pasado por la Operación pañal? ¿Qué tal fue? ¿Algún truqui que compartir? 

Besitos de madre que ya no compra pañales ;)

jueves, 1 de septiembre de 2016

Planificador de comidas imprimible (II) y...

Soy de esas criaturas para las que, mentalmente al menos, el año empieza en Septiembre. Sé que habrá quien me repudie por esto (el mundo se divide entre "Septiembreros" y "Enerienses") pero es así. De hecho hasta hace unos años mis agendas han sido todas modelo escolar, y cuando digo "hasta hace unos años" quiero decir hasta que me hice autónoma, momento en el cual me empezaron a faltar hojas (y días, y vida). Aún así, cada Septiembre tengo la sensación de comienzo, me entran arrebatos por marcarme objetivos, obsesión por redecorar el hogar (perdición), y un afán sin parangón por organizarme. También os digo que ese ímpetu postvacacional luego se queda un poco en la mitad de la mitad a la hora de la verdad, pero mira, mientras... lo disfruto. 

Todo este rollo es para deciros dos cosas: 

1. Que he vuelto a perpetrar un Planificador de Comidas Imprimible (aquí tienes el del año pasado por si te mola más). Esta vez he sucumbido al mundo pastel (y al humor de los veinte duros), ruego me disculpen. 

El que te vas a descargar no lleva mi web ahí tapándolo tó.
Lo pongo así en la miniatura porque luego pasan cosas... malas.

DESCARGAR PLANIFICADOR DE COMIDAS/MENÚS DE LAPSICOMAMI (II) AQUÍ

EDITADO: Os dejo el enlace también al Planificador en Blanco y negro (bueno, y grises, jejeje) para ahorrar tinta y dinericos ;)

DESCARGAR PLANIFICADOR DE COMIDAS DE LAPSICOMAMI (II) EN BLANCO Y NEGRO (AQUÍ)

Te voy a pedir un favorcini: si te lo has descargado y te ha gustado (ay, ojalá) porfis, coméntalo, comparte el post en redes sociales, o dale al Me gusta a mi página de Facebook (aquí), esas cositas  le alegran la vida a una, de verdad de la buena.
¡Mil Gracias, preciosura!

2. Este afán de organización este año tiene más sentido que ningún otro... porque he estado metida en un proyecto quetecagasdemaravilloso, y que pronto verá la luz. Este ha sido el motivo (además de mi flamante y gigante piedra en la vesícula -que me quitan, por fin, en veinte días-) por el que tuve un paroncete en el blog los meses anteriores al verano. En breve os iré contando más. Me voy a marcar un "Hasta aquí puedo leer" a lo Mayra Gómez Kemp (siempre he querido decirlo en plan "justificado", jajaja) ;)

Bueno, hermosuras, lo dicho, espero que os guste y que os resulte útil (porque os recuerdo que a parte de imprimirlo hay que rellenarlo y cumplirlo... ejem -Nota mental: no soltar sermones que luego no te aplicas a ti misma-). 

Besotes de madre on fire
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