jueves, 13 de julio de 2017

Fases de la barriga en el embarazo (Primera parte)

Ay, la barriguita.... ¡Qué ilusión cuando la notas! ¡Qué embarazadita se siente una cuando no le cierran los pantalones! Qué guay que te salga barriguita, menos...




Sí, hay una etapa di merda en la que ni tienes esa bonita tripita de embarazada ni tu barriga es la de siempre. Pero antes de acordarme de todos esos que miran de reojo juzgando nuestra dieta protestar por esta etapa de indefinición barriguil repasemos la evolución inicial, así por gusto.

Primera fase (digamos que el primer mes)

El 99,9% de los manuales de embarazo que ya te has leído (porque desde que sabes que estás embarazada se desata la locura y te haces con una biblioteca más grande que la de Alejandría) dicen que en el primer mes la barriga ni se inmuta.

Tu raciocinio, ese que todavía está ahí pero que se irá al carajo más adelante presa de las hormonas, te dice que eso es correcto, pero... ya te miras de reojo en los espejos. Y cuando digo de reojo quiero decir de perfil, de frente, por arriba, con ropa ajustada, con ropa suelta... ¿Se me nota? Se me nota. ¿Se me nota? Se me nota...

Segundo mes

Esos mismos manuales indican que quizá sea pronto para notar nada. Tu útero se expande, pero es una cosa muy discreta. Sin embargo tú ya te sientes oprimida por tus vaqueros de siempre. Te imaginas a tu pobre habichuelita presa del elastano, constreñido. El hecho de que tenga espacio como para hacerse veinte largos sin tocar pared uterina te da igual, porque tu cerebro ya empieza a hacer cosas por su cuenta y pasa de datos reales contrastados.

Tercer mes: la era del pop 

Quizá para aquellas que hagan ejercicio de manera habitual la cosa siga tal cual estaba, pero para las que el tono muscular de nuestro abdomen es bajo tirando a "¿Qué tono?" es posible que sí, que ya haya habido ensanchamiento. La cosa es discreta, pero ES: amiga, tu barriga "ha hecho pop" (y por supuesto ya no habrá stop).

Esta etapa es un poco cacofer, porque tú estás ahí on fire con el embarazo (sobre todo si has dejado de tener náuseas) pero por fuera nadie lo nota. Y lo más bonito es que eso te ofende, claro: ¿de verdad la peña se cree que esta barriga que calzo es mía de natural?, te preguntas con estupor.

Cuarto mes: el de la exageración por supervivencia

La gente, que a veces hace cosas, te mira de reojo, como sospechando. Al parecer una tripa que sobresale un poco causa desasosiego e intriga en la humanidad. En esta etapa ya tienes algo de barriga, puede que incluso te hayas pasado ya a la ropa premamá (Hola, diseñadores de esta ropa, os mando un saludo cordial), pero no es lo suficientemente grande como para que sea evidente, obvio e innegable, que estás embarazada. ¿Qué hacemos entonces las mujeres? Véase la última viñeta para desvelar el misterio.

El barriguismo preñil por etapas (y meses, aprox., que cada amiga es un mundo)



¿Cómo fue tu desarrollo barriguil? ¿Te colocabas la mano a lo loco en la barriga todo el rato? Confiesa... jejeje. 


Besitos de madre en fase "voy con la mano ahí puesta y diciéndole hasta a las farolas que estoy embarazada". 


jueves, 22 de junio de 2017

Se acaba el coleeeeeeeee

¿Recuerdas cómo molaba el último día de clase? Todo un verano ante ti... días y días. ¡Parecía infinito! Ahora somos padres, y sí, el verano vuelve a parecernos infinito, pero no por los mismos motivos: ahora se debe más bien a eso que se llama (pero que nadie ha visto nunca) CONCILIACIÓN. ¿Y qué hacemos con el niño todo este tiempooooo?

Si a esto de "apáñatelas como puedas" le sumamos la energía inagotable de nuestros queridos retoños, el resultado es, cuanto menos, un tic nervioso en un ojo.






La verdad es que a estas alturas estaban las pobres criaturas cansadas ya, que no se aguantaban en su pellejo (y más con estos calores), y las vacaciones les hacían faltica. Lo que pasa es que, en serio, ¿cómo se hace eso de currar y que tu hijo tenga vacaciones hasta septiembre?

En fin, amigas, a ver si nos toca la lotería y el verano que viene nos cogemos no tres, sino cuatro meses de vacaciones a lo loco, para estar con los peques... ejem, y bueno, para otras muchas cosas, muajajaja. 

Para aquellos que tengan piscina en casa imagino que la apuesta veraniega está clara: piscina, comida, siesta, piscina, merienda, piscina, ducha, cena, cama, papis desnudos en piscina mientras los niños duermen. Jo, que según lo estoy escribiendo se me caen las lágrimas. Por no tener no tengo ni bañera, pusimos plato de ducha...

A los que no tenemos piscina ni estamos todavía de vacaciones, pero que sí que tenemos un retoño vacacional, en un piso en una ciudad a 40 grados (a la sombra), nos toca pensar actividades para no perder la cabeza estar entretenidos todos y en paz y armonía. Menos mal que la blogosfera maternal y también Instagram están llenos de gente con unas ideas cojonudas como para tener al niño entretenido hasta los 30 años. Gracias de nuevo, intenné.  


¿Cómo os apañáis en verano vosotros? ¿Abuelos? ¿Campamentos? ¿A y B son correctas? ¿Terminaremos con cordura este verano? 

Besicos de madre con espíritu de vacaciones pero cuerpo de pringada autónoma.


miércoles, 21 de junio de 2017

Dormir con bombo: posturas y aventuras nocturnas

Cuando estás embarazada una de las cosas que más echas de menos de la vida "sin bombo", junto con verte el pepe los pies, es poder dormir como quieras. Es más, según avanza el embarazo con poder dormir, a secas, ya se da una con un canto. ¿De lado? ¿De frente? ¿Cómo se duerme cuando tienes una barriga como el Monte Rushmore?

Cuando ya notas la tripa al dormir boca abajo, aunque sea una mini-barriga aún, te invade el mal rollo y la sensación de "¿y si le aplasto?". Si además tienes suerte y te da acidez, vienen los gases y hace calor, pues ya estupendo, combo di merda.






Rutina para coger el sueño, nivel preñati

  • Te metes en la cama y adoptas una postura teóricamente ideal: de lado, con la barriga libre de presión, el cuello recto, lumbares descansadas. Bien.
  • Te das cuenta de que verdaderamente estás quetecagas de incómoda y que así no hay quien duerma, por muy recomendable que sea la postura. 
  • Te inclinas un poco hacia adelante buscando confort, pero tu cerebro de embarazada te recuerda que ahí dentro tienes una criatura y de pronto esa postura ya no te satisface en ningún sentido. 
  • Tu maromo, que no tiene dificultad ninguna en coger el sueño (a pesar de que su barriga sea más grande que la tuya) puede que empiece a roncar. Esto no ayuda. 
  • Doblas piernas. Incomodidad. 
  • Estiras piernas. Incomodidad y un poquito de odio a la vida.
  • Te rindes y vas a por un cojín (de lactancia, o una almohada, o lo que sea) y te lo colocas entre las piernas. Oye, esto no está mal. 
  • Te duermes.
  • Suena el despertador una hora después. 

Y así es como empiezan las ojeras a hacer acto de presencia... y ya nunca se irán. 


Recordaba yo que en el embarazo de Migordi no me hizo falta tener barrigota para empezar a dormir como el culo regular. Sabía, además (la gente comenta cosas), que en posteriores embarazos todo se nota antes. To-do, y eso incluye la barriga (con sus cosas extra). Lo que no sabía era que eso sucedía tan pronto, tan absurdamente pronto. 

Estoy de 14 semanas, mi triponchi sobresale un poco, tampoco una cosa loca, pero ya soy absolutamente incapaz de dormir a gustico. Tanto es así que anoche, en un acto de desesperación nocturna y ojerosa, abrí el armario del estudio (nota mental: tirar la mitad de las cosas de ese armario y ordenar las 2500 restantes) y cogí el famoso cojín de lactancia, el de dormir preñati. 

En el embarazo de Migordi me apañé con un hackeo de dos almohadas de Ikea, aunque después de nacer el peque lo acabamos comprando. Pero anoche era tarde, estaba muy cansada y quería mandanga de la buena, algo específico, así que nada de almohadas, traepacáelcojínesegigante. Y sí, tengo que reconocer que las molestias tripísticas se redujeron considerablemente al contar con apoyo en formato churro. Lo que no pensé es en que...




Ni acondicionado ni acondicionada, resulta que esa butifarra textil rellena de bolitas en contacto con un cuerpo humano (vivo) se convierte en un horno haciendo la pirólisis. Si alguna vez voy a Laponia voy a forrarme en bolitas de estas y listo, más barato que la ropa térmica. 

Si pensabas que tu maromo daba calor en la cama en verano, olvídate, eso es nivel aficionado. Y ahora que estoy pensando... ¿qué pasará si es un maromo el que abraza el cojín? ¿Combustión? ¿Será una nueva fuente de energía renovable? ¿Alguien se anima a pedírselo al chati para ver qué pasa?  (Y que nos lo cuente, claro)

Por lo que tengo entendido (y si hay alguien con sabiduría contraria que se manifieste) las embarazadas, sobre todo en la etapa final, debemos dormir sobre el costado izquierdo. Entiendo. Pero mirad, yo de momento lo que quiero es dormir, COMO SEA.


¿Cuándo empezaste a estar incómoda a la hora de dormir? ¿Algún truco del almendruco para troncharse a gusto? Compartir es bonito. 


Besicos de una madre preñati pegada (cual papel de magdalena) a un cojín.


jueves, 8 de junio de 2017

Alegrías del primer trimestre: las náuseas

Me estreno en esta nueva etapa de preñatez y bombofelicismo con un tema que me ha comido la moral y la fuerza vital en estas últimas semanas: las fuckings náuseas del embarazo. Y la razón de mi enfurruñe no es otra que la de sentirme absolutamente timada: ¿náuseas... matutinas? Vamos, no me jodas.





MIS ASCOS

ADVERTENCIA: escribir sobre mi preñatismo me da cierto reparo por aquello de no parecer una locuela que solo habla de lo suyo y que va ahogando cerebros allá donde puede va. Pero por otro lado pienso en que este es mi blog y que lo bonito es hablar de lo que a una le sale del bongorro. Total, que abro la caja de Pandero Pandora y que sea lo que tenga que ser. En cualquier caso os advierto desde ya que se avecinan tiempos de chapa y chaparrón sobre embarazos y cosas, que me noto ahí en las entrañas las ganas de soltar y charlar y referir, como decía mi bisabuela. 

Dicho esto, vamos con la mandanga quejosa:

Sé que hay mujeres, cuenta la leyenda, que ni se inmutan de su estado de gracia, que ni un malestar por aquí ni una fatiguita por allá. Bravo por ellas, ole su pepe de oro. No ha sido este mi caso en ninguno de los dos embarazos, he de decir. 

En el de Migordi fue tal la acidez que estaba convencida de tener (otra vez) el "helicobacter pylori" ese famoso. Y en este embarazo, para gloria de mi alma, mi estómago y como prueba viva para la paciencia humana de Mimaromo, la fiesta ha sido muy muy completita.

En este primer trimestre me ha dado asco sin límite la leche, la comida en general y el dulce en particular, el olor del ser humano, de cualquier ser humano, el detergente (tenía que echarle colonia de peques a la ropa porque era incapaz de ponérmela), y lo que más me ha facilitado la existencia: quería morirme al beber AGUA y con el sabor de MI PROPIA SALIVA. Es decir: me daba asco el mundo conocido y yo misma, que soy parte del mundo conocido. 


SOLUCIONES A LAS NÁUSEAS

Spoiler: no hay solución

Probé todos los trucos habidos y por haber y nada, así que pasé a la aceptación y me tatué en el brain el mantra: esto a las 11 o 12 semanas se te pasa, María del Carmen (es importante decirse el nombre completo a una misma, para dar énfasis). Efectiviwonder se han pasado, y ahora el mundo me parece un lugar mejor, y el cielo es más azul e incluso, a veces, tengo eso que ya casi no recordaba: un hambre que da calambre. 

Retomando la indignación con la que he empezado este post, decir que lo de "mañaneras" será para algunas, porque yo he tenido náuseas y ascos y fatigas y demás cosas preciosas durante TODO EL DÍA, menos el ratico de dormir, gracias al cual me he mantenido cuerda. 

Al habla la "hormona humana": ya fuera de bromas os aseguro que las he pasao un poco putillas. No quiero imaginarme cómo será para esas mamis que tienen situaciones verdaderamente complicadas en el embarazo. Mi admiración por el aguante y mi cariño supremo para todas ellas. ¡Bravas!

¿Cómo fue tu embarazo? ¿Muchos ascos? ¿Ninguno? En serio, ¿ninguno? Qué suertuda... ¿Tuviste náuseas matutinas o eran también a lo loco en cualquier momento del día? ¿Cuándo se te pasó?

Besitos de madre en la semana 12


miércoles, 31 de mayo de 2017

Aclaremos la psoriasis y... fuera estigmas

Hoy voy con un post bastante atípico en el blog, ya os lo digo, por eso os pido que a pesar de que no sea de la temática habitual me hagáis el favor (porfiplis) de leerlo. 

Esta foto parece un poco random pero luego verás que tiene sentido

Hoy os voy a hablar de la Psoriasis, que lo sepáis. Sip, tal cual. Cuando supe de la campaña 
#Aclaralapsoriasis no dudé un segundo en participar, por varios motivos además, uno de ellos personal.

Yo no tengo psoriasis, pero llevo conviviendo con una dermatitis en el cuero cabelludo (y alrededores, sobre todo cuando se viene arriba la jodía) desde hace muchos muchos años. El resultado es que en las peores épocas (esto va por rachas) se me “descama vivo el cráneo”, así sin exagerar, e incluso a veces las cejas (creando un efecto de "navidad en la mirada" mu simpático). Afortunadamente con un champú maravilloso tengo la cosa bajo control cuando toca temporada chunga (gracias, Ciencia). 

Salvando mucho las distancias, porque en mi caso no va más allá de estas descamaciones, sin picor, sin más, he de decir que empatizo a tope (y no puedo ni imaginarme lo que será en casos especialmente complicados) con aquellos que padecen psoriasis y tienen placas.

Mi empatía es por todo, pero especialmente por “los daños colaterales” de la psoriasis: el impacto en lo social y en lo emocional. Ya digo que lo mío no tiene nada que ver cualitativamente, y aún así he vivido la inseguridad que generan las descamaciones, el rollo de estar atenta a si los demás miraban hacia donde yo sabía que podía haber "pellejitos", he tenido mis momentos de hiperobservarme antes de salir de casa, de estar absolutamente pendiente de si se me notaba algo o no... y eso es regular de divertido, ya os lo digo. Estas cosas pueden hacer que la autoestima se vaya un poco de vacaciones a Cuenca (o más allá). 

Y es que la sociedad es bastante petarda para estas cosas (aquí tirón de orejas para todos). Es una caca que por algo como el aspecto de la piel alguien lo pase innecesariamente mal, que añadamos “negativos” a su vida, a sus molestias, a su picor, a su dolor. Porque... ¿sabes qué? No es contagioso, no te va a pasar nada, así que deja de mirar de soslayo, no te apartes en la piscina, no evites tocar... Vamos, que no hagamos chorraditas, porque no pasa nada de nada con la psoriasis.

Me he puesto muy seria, lo sé, pero es que el tema me toca "la patata", pero sigue leyendo, que ahora se anima la cosa, lo juro por el Rey Arturo.

Sí, de verdad, la cosa se anima, porque el objetivo de esta campaña es visibilizar la psoriasis, informar, a pacientes y a todo el mundo, normalizar y pulverizar ese puñetero estigma social. Porque hace calor, carajo, y lo que apetece, lo que pega y lo que para más inri les viene canela fina a las personas con psoriasis es… ¡dejar las carnes al aire! De hecho el lema de la campaña no es otro que:

                       

Insisto, la psoriasis no afecta solo en lo físico, también lo hace en lo psicológico y en lo social. Está en manos de todos (pacientes y seres humanos en general) que esto cambie, queyastábien. Stop ya a la inseguridad, stop a los complejos, stop a los temores y... ¡¡¡hola, cuerpo serrano!!!

El body está hecho para disfrutar (aparte de para vivir, así en general), y eso incluye ir a la playa, a la piscina, de excursión, con pantalones cortos, faldas o tirantes... Y oye, también para echar casquetes (no polares) como si no hubiera un mañana, que le dejan a uno un espíritu fenomenal.

Si tienes psoriasis acude a tu especialista, hazle caso y remember: fuera complejos y enseña tu body. Es una faenilla que la psoriasis no tenga cura, pero se puede conseguir mucho con el tratamiento adecuado. Mejorar tu calidad de vida mejorará a su vez tu estado de ánimo, y la historia, así, se ve de otro color. 

Lo dejo caer una vez más por si alguien se ha despistado: toca y que te toquen, que está mu rico.

Si quieres más información puedes consultar en Acción Psoriasis y en Tú cuentas mucho.

También te recomiendo leer los posts que, bajo el lema “Aclara la psoriasis”, han escrito otros compis blogueros, merecen la pena.

¡Muchas gracias por llegar hasta aquí! Si puedes y quieres difunde, porfa, este u otro post al respecto, habla de ello, comparte… colaboremos para eliminar, de una vez, los estigmas sociales alrededor de la psoriasis.

¿Tú has tenido o tienes alguna cosita que te haga sentir insegura? ¿Lo tienes bajo control o a veces te supera? ¿Qué hiciste para "pasar de todo"? 

Un beso de madre con sus cositas

*Este contenido ha sido realizado con la colaboración de Acción Psoriasis y Novartis


miércoles, 24 de mayo de 2017

3+1...



Pues sí, estoy un poco embarazada. Y digo "un poco" porque estoy solo de 9 semanas y media (y no, desde ya te digo que esto no se parece en nada a la peli, es otra trama argumental). Es bonito, ha sido queriendo, pero no por ello nos hemos librado del acojone y los nervios y el "¿Pero qué hemos hecho?" propios de lo que viene siendo la locura de preñarse... de nuevo.   

En el embarazo de Migordi decidimos no contar nada hasta pasada la semana 12 por aquello de no darle un disgusto a la familia si luego algo no iba bien. Pero entonces juré y perjuré que si me volvía a quedar embarazada lo diría desde el minuto uno. ¿Mis motivos? Si sale bien quiero alegría a mi alrededor, y cuanto antes mejor, y por encima de todas las cosas quiero poder decir que me da asco hasta mi propia saliva y no tener que andar ocultando síntomas. Y si no sale bien... pues mira, lo mismo necesito consuelo. Esta ha sido nuestra decisión en esta ocasión... así que, pues eso, ¡que estoy preñi preñi! ¡¡¡¡Ayyyyyyy!!!!

A partir de ahora os iré contando con humor y náuseas los progresos de este nuevo "encarguito" que hemos hecho. De entrada empezamos con risas: la fecha prevista de parto es el 24 de Diciembre, polvorón en boca. Ole y fun fun fun. 

Desde ya os advierto que soy presa de la hormona y que ando más sensible que todas las cosas, pero qué carajo, sea por hormonas o sea por lo que sea la cosa es que hay algo que quiero decir: quería mandaros un abrazo enorme y un besote grande a todas las que estáis leyendo esto, a las que seguís ahí a pesar de mi larga ausencia, a las que he tardado eones en contestar, a las que os debo cosas y aún no las he mandado (no tengo perdón)... Esto del 2.0 es bastante frágil y yo lo he mimado poco últimamente (no me he encontrado muy bien, la verdad), por eso no puedo más que daros las gracias por estar aquí. Sois lo más. Muuuuuacas.  La hormona con patas ha hablado, jajaja.

PD: Ahora que me he acordado (cerebro malo) os cuento: el domingo 4 de Junio estaré de 19:00 a 21:00 en la Feria del libro de Madrid en la caseta 269 (Lunwerg), por si alguien se anima a venir y nos achuchamos con hormonas y amor y todo jejeje. 

PD2: ¿Cuándo anunciásteis vosotras vuestro embarazo? ¿Lo haríais de otra forma ahora que ha pasado el tiempo? Me da curiosidad saberlo, jejeje.

Un beso (grande) de madre... un poco embarazada. 


lunes, 27 de marzo de 2017

Teatro, lo suyo es puro teatro... infantil

Esta mañana leía que hoy, 27 de Marzo, es el Día Mundial del Teatro... y si hay alguien que sabe de teatro son los peques, que tienen la cara como el cemento armao. Ser madre es como sacarte un abono de temporada (eterna) teatral, es la mar de entretenido, la verdad, porque los retoños tocan todos los palillos, del más puro drama a la comedia más loca. 

Mis representaciones favoritas son: 
  • Cuando se han enfurruñao pero se les ha olvidado y de pronto se acuerdan y los ves ahí forzando el drama facial... 
  • Cuando te vienen con el "Se ha roto", un monólogo desternillante.
  • Cuando no quieren más comida del plato "porque no tienen hambre" pero acto seguido piden gusanitos y despliegan todo su arsenal interpretativo para convencerte de que es buena idea. 
  • Y sin duda, la mejor de todas: cuando es la hora de acostarse y te representan una obra en setenta actos, entre los cuales se encuentran  el clásico "Tengo sed", "Quiero mi muñeco", "Quédate un ratito, mami" o "Creo que me hago caca" (pero es mentira). Diversión a raudales, papis. 



¿Son teatreros vuestros peques? ¿Algún momento memorable? 

Besitos de madre "de un actorazo" 

PD: ¡Viva el teatro!

martes, 14 de febrero de 2017

Un poema de amor... de andar por casa


Te quiero. Te necesito. 
Sin ti no viviría igual en nuestro pisito. 

Nunca imaginé que serías tan importante para mi, 
pero, carajo, es que vales un potosí.

Te quiero por lo que haces, por lo que eres,
que sepas que entregaica me tienes.

Imagino la vida sin ti y tiemblo, 
no sé cómo pude estar sin ti tanto tiempo.

Gracias al mundo por haberte puesto en mi camino, 
porque gracias a ti hay más ratos en los que puedo hacer lo me sale del chumino.

Siempre pensé que sin tele no podríamos vivir,
pero oh, lavavajillas, tú eres el imprescindible aquí.

Viva el ser humano y la tecnología,
esta sin duda es la mejor obra de ingeniería.


Por favor no vuelvas a estropearte, ha sido una pesadilla,
no queremos fregar más platos, ni quitar restos de comida pegaílla.

Los platos sucios son un coñazo, detestamos lavar,
para diez minutos que tenemos, preferimos que sean para...

Fin


Un mes. Un mes hemos estado sin lavavajillas y, de verdad, ha sido el infierno en la tierra, ¡nunca mais! Pocas cosas hay en la vida que yo diga que "odio", pero afirmo, sin problema alguno, que fregar los platos es una de ellas. 

Gracias querido señor técnico que has arreglado nuestro aparato, te estaremos eternamente agradecidos.



Es curioso, uno de los motivos frecuentes de discusión que me cuentan en consulta es "a quién le tocaba/toca (siempre, a veces, hoy) meter y sacar las cosas del lavavajillas". Si esto es así, ¿cómo sería la cosa sin este maravilloso electrodoméstico? Sea como fuere, si no queremos tarifar por culpa de una cosa tan tontorrona como son los platos sucios, porfaplis, pactad con antelación a quién le corresponde esta tarea ese día o esa semana, así no habrá problemas. Tssss, y cumplidlo, ¡eh! ¡No al escaqueo maligno! Es mejor invertir el poco tiempo que tenemos los padres en estar un ratico agradeibol en pareja que perderlo discutiendo, ¿no te parece? Ea, pues eso. Hala, a quererse mucho (sea 14 de Febrero o 20 de Abril -del 90-). 

Besitos de madre y de padre con cocina equipada


lunes, 23 de enero de 2017

Los 7 pecados capitales... de madre

Mucho se habla de lo mejores personas que nos hace ser madres (yo misma lo hice en este post del amor de Marujismo), pero también hay que reconocer que esto de la maternidad nos lleva algunas veces al mismísimo lado oscuro y nos empuja a cometer, uno por uno, los seis pecados capitales. Y sí, he dicho seis y no siete, porque hay uno que... Bueno, ahora os lo cuento.

Repasemos la lista del mal:

1. Pereza. Este pecado se puede resumir en una sola palabra: Parque. Otra vez al parque. Bendito parque. Bendita arena que luego nos vamos a llevar a casa (para que le haga compañía a la que tenemos del día anterior y al medio kilo de purpurina que vive allí desde que hicimos los christmas... del año pasado).

2. Gula. Este es uno de mis favoritos curioso: un día de pronto te descubres en el parking del súper zampándote el "kinder bueno" que habías comprado para el chiquillo "porque nunca come guarrerías y mira, un día es un día".  Evidentemente lo haces por la salud de tu hijo. Ay, ¡qué sacrificado es ser madre! (Otra modalidad, ya canallesca del tó, es directamente comprar alguna mandanga ahí gorda y dulce y todo... que directamente sabes que a tu hijo no le va a gustar y que te la vas a acabar comiendo tú... Pero es por no tirarla, ¿eh? Ole tú.)



3. Ira. Más que ira, que es feo, vamos a decir enfaditos, enfurruñeshumito saliendo por la nariz, cuando, por la que hace cuarenta, le dices al amor de tus entretelas que deje quieto el bote de jabón de manos que ha trincao mientras tú te crees que puedes pretendes hacer pis (y lo que surja) y lejos de dejarlo, lo que hace es barnizarte con espuma el alicatado del baño. Añadimos, por diversión, la siguiente estampa: tú con los pantalones bajados intentando ninjamente coger en el aire ese bote de jabón antes de que llegue al suelo, sin éxito, claro. (Si se pudiera, este sería el mejor mannequin challenge de la historia).

4. Envidia: "¿Mi niño? Empezó a dormir 6 horas seguidas desde los pocos días". Esto que se siente al escuchar estas palabras, queridas mías, es la envidia, y de la mala.

5. Avaricia: también conocida como codicia, rapacidad. Es eso que en condiciones normales supone el ansia viva por poseer tesoros y riquezas, pero que en el caso de las madres no se trata ni de oros-ni diamantes-ni perlas-ni rubíes: tú lo que codicias de verdad es poseer dos minutos para, oh milagro de la vida, ponerte una mascarilla hidratante en el pelo o, ahí rozando ya el egoísmo, mear.

6. Orgullo: porque si hay algo que caracteriza la maternidad es que tu niño es el más bonico, el más salao, el más simpático... (y el más petardo, porque también tiene lo suyo, pero hasta para ser cabroncete es el mejor), y tó lo que se diga es poco de tu niño porqueesqueloquieresquetemueres. Fenomenal. Sólo un apunte: A nadie le huelen sus peos, ni sus hijos le parecen feos.

El séptimo, la lujuria... jajaja, ¿qué tal? Si la maternidad te lleva de cabeza a cometer los otros seis, justo de este lo que hace es protegerte, evitar que caigas en él así con facilidad. ¡Qué guay -de Bandai-! Pero digo yo una cosa: ya que tenemos los otros seis... ¿por qué no nos curramos este lujurioso y molón y nos hacemos un combo pecaminoso capital? (Guiño, guiño)

Y tú, ¿cómo vas de pecados? ¿Te has comido algo en el parking del súper secretamente alguna vez? ¿Has puesto los ojos en blanco cuando tu retoño te ha recordado que era hora de ir al parque? ¿Cuáles son tus "pecadillos capitales"? Jijiji

Besitos de mami pecadora de la pradera

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