jueves, 22 de junio de 2017

Se acaba el coleeeeeeeee

¿Recuerdas cómo molaba el último día de clase? Todo un verano ante ti... días y días. ¡Parecía infinito! Ahora somos padres, y sí, el verano vuelve a parecernos infinito, pero no por los mismos motivos: ahora se debe más bien a eso que se llama (pero que nadie ha visto nunca) CONCILIACIÓN. ¿Y qué hacemos con el niño todo este tiempooooo?

Si a esto de "apáñatelas como puedas" le sumamos la energía inagotable de nuestros queridos retoños, el resultado es, cuanto menos, un tic nervioso en un ojo.






La verdad es que a estas alturas estaban las pobres criaturas cansadas ya, que no se aguantaban en su pellejo (y más con estos calores), y las vacaciones les hacían faltica. Lo que pasa es que, en serio, ¿cómo se hace eso de currar y que tu hijo tenga vacaciones hasta septiembre?

En fin, amigas, a ver si nos toca la lotería y el verano que viene nos cogemos no tres, sino cuatro meses de vacaciones a lo loco, para estar con los peques... ejem, y bueno, para otras muchas cosas, muajajaja. 

Para aquellos que tengan piscina en casa imagino que la apuesta veraniega está clara: piscina, comida, siesta, piscina, merienda, piscina, ducha, cena, cama, papis desnudos en piscina mientras los niños duermen. Jo, que según lo estoy escribiendo se me caen las lágrimas. Por no tener no tengo ni bañera, pusimos plato de ducha...

A los que no tenemos piscina ni estamos todavía de vacaciones, pero que sí que tenemos un retoño vacacional, en un piso en una ciudad a 40 grados (a la sombra), nos toca pensar actividades para no perder la cabeza estar entretenidos todos y en paz y armonía. Menos mal que la blogosfera maternal y también Instagram están llenos de gente con unas ideas cojonudas como para tener al niño entretenido hasta los 30 años. Gracias de nuevo, intenné.  


¿Cómo os apañáis en verano vosotros? ¿Abuelos? ¿Campamentos? ¿A y B son correctas? ¿Terminaremos con cordura este verano? 

Besicos de madre con espíritu de vacaciones pero cuerpo de pringada autónoma.


miércoles, 21 de junio de 2017

Dormir con bombo: posturas y aventuras nocturnas

Cuando estás embarazada una de las cosas que más echas de menos de la vida "sin bombo", junto con verte el pepe los pies, es poder dormir como quieras. Es más, según avanza el embarazo con poder dormir, a secas, ya se da una con un canto. ¿De lado? ¿De frente? ¿Cómo se duerme cuando tienes una barriga como el Monte Rushmore?

Cuando ya notas la tripa al dormir boca abajo, aunque sea una mini-barriga aún, te invade el mal rollo y la sensación de "¿y si le aplasto?". Si además tienes suerte y te da acidez, vienen los gases y hace calor, pues ya estupendo, combo di merda.






Rutina para coger el sueño, nivel preñati

  • Te metes en la cama y adoptas una postura teóricamente ideal: de lado, con la barriga libre de presión, el cuello recto, lumbares descansadas. Bien.
  • Te das cuenta de que verdaderamente estás quetecagas de incómoda y que así no hay quien duerma, por muy recomendable que sea la postura. 
  • Te inclinas un poco hacia adelante buscando confort, pero tu cerebro de embarazada te recuerda que ahí dentro tienes una criatura y de pronto esa postura ya no te satisface en ningún sentido. 
  • Tu maromo, que no tiene dificultad ninguna en coger el sueño (a pesar de que su barriga sea más grande que la tuya) puede que empiece a roncar. Esto no ayuda. 
  • Doblas piernas. Incomodidad. 
  • Estiras piernas. Incomodidad y un poquito de odio a la vida.
  • Te rindes y vas a por un cojín (de lactancia, o una almohada, o lo que sea) y te lo colocas entre las piernas. Oye, esto no está mal. 
  • Te duermes.
  • Suena el despertador una hora después. 

Y así es como empiezan las ojeras a hacer acto de presencia... y ya nunca se irán. 


Recordaba yo que en el embarazo de Migordi no me hizo falta tener barrigota para empezar a dormir como el culo regular. Sabía, además (la gente comenta cosas), que en posteriores embarazos todo se nota antes. To-do, y eso incluye la barriga (con sus cosas extra). Lo que no sabía era que eso sucedía tan pronto, tan absurdamente pronto. 

Estoy de 14 semanas, mi triponchi sobresale un poco, tampoco una cosa loca, pero ya soy absolutamente incapaz de dormir a gustico. Tanto es así que anoche, en un acto de desesperación nocturna y ojerosa, abrí el armario del estudio (nota mental: tirar la mitad de las cosas de ese armario y ordenar las 2500 restantes) y cogí el famoso cojín de lactancia, el de dormir preñati. 

En el embarazo de Migordi me apañé con un hackeo de dos almohadas de Ikea, aunque después de nacer el peque lo acabamos comprando. Pero anoche era tarde, estaba muy cansada y quería mandanga de la buena, algo específico, así que nada de almohadas, traepacáelcojínesegigante. Y sí, tengo que reconocer que las molestias tripísticas se redujeron considerablemente al contar con apoyo en formato churro. Lo que no pensé es en que...




Ni acondicionado ni acondicionada, resulta que esa butifarra textil rellena de bolitas en contacto con un cuerpo humano (vivo) se convierte en un horno haciendo la pirólisis. Si alguna vez voy a Laponia voy a forrarme en bolitas de estas y listo, más barato que la ropa térmica. 

Si pensabas que tu maromo daba calor en la cama en verano, olvídate, eso es nivel aficionado. Y ahora que estoy pensando... ¿qué pasará si es un maromo el que abraza el cojín? ¿Combustión? ¿Será una nueva fuente de energía renovable? ¿Alguien se anima a pedírselo al chati para ver qué pasa?  (Y que nos lo cuente, claro)

Por lo que tengo entendido (y si hay alguien con sabiduría contraria que se manifieste) las embarazadas, sobre todo en la etapa final, debemos dormir sobre el costado izquierdo. Entiendo. Pero mirad, yo de momento lo que quiero es dormir, COMO SEA.


¿Cuándo empezaste a estar incómoda a la hora de dormir? ¿Algún truco del almendruco para troncharse a gusto? Compartir es bonito. 


Besicos de una madre preñati pegada (cual papel de magdalena) a un cojín.


jueves, 8 de junio de 2017

Alegrías del primer trimestre: las náuseas

Me estreno en esta nueva etapa de preñatez y bombofelicismo con un tema que me ha comido la moral y la fuerza vital en estas últimas semanas: las fuckings náuseas del embarazo. Y la razón de mi enfurruñe no es otra que la de sentirme absolutamente timada: ¿náuseas... matutinas? Vamos, no me jodas.





MIS ASCOS

ADVERTENCIA: escribir sobre mi preñatismo me da cierto reparo por aquello de no parecer una locuela que solo habla de lo suyo y que va ahogando cerebros allá donde puede va. Pero por otro lado pienso en que este es mi blog y que lo bonito es hablar de lo que a una le sale del bongorro. Total, que abro la caja de Pandero Pandora y que sea lo que tenga que ser. En cualquier caso os advierto desde ya que se avecinan tiempos de chapa y chaparrón sobre embarazos y cosas, que me noto ahí en las entrañas las ganas de soltar y charlar y referir, como decía mi bisabuela. 

Dicho esto, vamos con la mandanga quejosa:

Sé que hay mujeres, cuenta la leyenda, que ni se inmutan de su estado de gracia, que ni un malestar por aquí ni una fatiguita por allá. Bravo por ellas, ole su pepe de oro. No ha sido este mi caso en ninguno de los dos embarazos, he de decir. 

En el de Migordi fue tal la acidez que estaba convencida de tener (otra vez) el "helicobacter pylori" ese famoso. Y en este embarazo, para gloria de mi alma, mi estómago y como prueba viva para la paciencia humana de Mimaromo, la fiesta ha sido muy muy completita.

En este primer trimestre me ha dado asco sin límite la leche, la comida en general y el dulce en particular, el olor del ser humano, de cualquier ser humano, el detergente (tenía que echarle colonia de peques a la ropa porque era incapaz de ponérmela), y lo que más me ha facilitado la existencia: quería morirme al beber AGUA y con el sabor de MI PROPIA SALIVA. Es decir: me daba asco el mundo conocido y yo misma, que soy parte del mundo conocido. 


SOLUCIONES A LAS NÁUSEAS

Spoiler: no hay solución

Probé todos los trucos habidos y por haber y nada, así que pasé a la aceptación y me tatué en el brain el mantra: esto a las 11 o 12 semanas se te pasa, María del Carmen (es importante decirse el nombre completo a una misma, para dar énfasis). Efectiviwonder se han pasado, y ahora el mundo me parece un lugar mejor, y el cielo es más azul e incluso, a veces, tengo eso que ya casi no recordaba: un hambre que da calambre. 

Retomando la indignación con la que he empezado este post, decir que lo de "mañaneras" será para algunas, porque yo he tenido náuseas y ascos y fatigas y demás cosas preciosas durante TODO EL DÍA, menos el ratico de dormir, gracias al cual me he mantenido cuerda. 

Al habla la "hormona humana": ya fuera de bromas os aseguro que las he pasao un poco putillas. No quiero imaginarme cómo será para esas mamis que tienen situaciones verdaderamente complicadas en el embarazo. Mi admiración por el aguante y mi cariño supremo para todas ellas. ¡Bravas!

¿Cómo fue tu embarazo? ¿Muchos ascos? ¿Ninguno? En serio, ¿ninguno? Qué suertuda... ¿Tuviste náuseas matutinas o eran también a lo loco en cualquier momento del día? ¿Cuándo se te pasó?

Besitos de madre en la semana 12


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